Porque la mujer no ama con el amor de la abnegacion mas que lo esencialmente bello, grande, fuerte, poderoso.
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Este jóven, en medio de su distraccion, tenia en sus manos un ramito de madreselva.
Aquel pobre ramo habia sido la causa de la abstraccion del jóven.
Aquel ramo era una prenda de amor de una mujer.
Entre los árabes y los moros, las flores, las hojas de los árboles, las yerbas, las cintas de colores, son otras tantas frases de un diccionario con cuyo auxilio solo se comprende su dulcísimo lenguaje:
El del amor.
O un lenguaje triste, desesperado, cáustico, provocador:
El de los zelos.
O un lenguaje terrible, inplacable, feroz: