Julia. Esto ya es demasiado, y...

Luis. Lo ha pasado usted bien desde la última vez que tuve el gusto de verla?

Julia. (Yendo vivamente á la puerta del fondo). Caballero, decididamente voy á mandar ahora mismo que lo pongan á usted á la puerta de la calle.

Luis. A la puerta? Hará usted mal.

Julia. Sí señor.

Luis. Perdone usted, señora; pero su doncella me ha hecho observar que habia muchas formalidades que cumplir antes de pedir á la mujer á quien se ama, su corazon y su mano.

Julia. Pero en fin... en fin...

Luis. En fin, señora, esto quiere decir que en menos de un cuarto de hora he venido á ver á usted tres veces; saldré dentro de cinco minutos; volveré á los otros cinco, y resultará que al cabo del dia habré hecho á usted cincuenta visitas.

Julia. Cincuenta visitas!

Luis. En seguida pasaremos al capítulo de la correspondencia; despues vendrán los presentes... y... (Aparece un criado con un ramo de flores). A propósito, ese es el primero.