Lástima es que habiendo tanta predileccion en Barcelona por el ejercicio de la caza, carezcan los cazadores de un punto de reunion. Años atrás se abrió un casino con el objeto de hablar de cacerías y hasta para reclamar colectivamente sobre cualquiera infraccion de la ley de caza; pero... tuvo que cerrarse por algunas pequeñeces y miserias. Resultado de esto es, que el que quiere saber algo de las salidas debe acudir á los establecimientos de los amigos Anfruns y Maciá, y allí siempre se coge algo al vuelo.

Algun tiempo servian para el caso algunos establecimientos; pero como la política lo invade todo, ésta tiene siempre la palabra, y los cazadores que no están por música, poco á poco han dejado de frecuentar aquellos centros.

Esto ha contribuido á que el noble arte de la caza se haya elevado á poca altura en Barcelona y á que muchas de las buenas cacerías que todavía se llevan á cabo pasen completamente desapercibidas para el mercado de los cazadores.


[MÁXIMAS Y CONSEJOS.]

Los cañones de la escopeta deben mirar siempre al cielo.


Aunque se tenga la seguridad de que está descargada la escopeta, cuando se está en actitud de descanso jamás deben apoyarse los codos en la boca de los cañones, ni dirigirlos nunca en direccion á ningun compañero.