No lleves el perro perdiguero en las cacerías de conejos.
Si en algo estimas el perro, no lo prestes á nadie.
Si alguna vez tienes alguna querella en el monte por asunto de caza, transige siempre á favor del dueño ó colono.
Siguiendo las máximas y consejos indicados, puedes lanzarte por esos mundos de Dios, amigo cazador, con toda la tranquilidad y satisfaccion que requiere el cazar, con escopeta, al vuelo y perro de muestra.