[374] Obras completas del Dr. D. Manuel Milá y Fontanals, Tomo III. Estudios sobre historia, lengua y literatura de Cataluña (pp. 485-492).

[375] Es singular, y prueba la portentosa memoria de Cervantes (que no siempre ha de ser la memoria cualidad de los tontos), el que se acordase de este insignificante personaje, que sólo una vez está mencionado en el enorme libro del Tirante (cap. CXXXII): «Toda la gent se arma e pujaren a cavall per partir. Primerament ixque la bandera del Emperador portada per un cavaller qui era nomenat Fonsequa, sobre un gran e maravellos cavall tot blanch».

[376] Detriante dice la primera edición del Quijote y repitieron todas las sucesivas hasta la de Bowle, que escribió, como es debido, de Tirante. Pero el primero que propuso la enmienda fué el académico francés Fréret, autor del curioso prólogo que lleva la traducción francesa de aquel libro de caballerías hecha por el Conde de Caylus.

[377] Es en extremo forzada la interpretación que da á este pasaje D. Juan Calderón en su curioso y á veces atinado libro, Cervantes vindicado en ciento y quince pasajes del texto del Ingenioso Hidalgo... que no han entendido, ó que han entendido mal, algunos de sus comentadores ó críticos (Madrid, 1854), pp. 19-27. Supone que la expresión con todo eso no tiene fuerza adversativa; que el verbo merecía está usado como neutro, y que la frase «que le echaran á galeras» es una oración incidente determinativa del sustantivo necedades, por lo cual debe omitirse la coma después de industria. Con todos estos desesperados recursos viene á resultar la siguiente frialdad indigna de Cervantes: «por todas estas razones os digo que el tal autor tenía mérito (merecía), puesto que de industria (esto es, sabiendo lo que traía entre manos) no hizo tantas necedades como otros dignos de ir á galeras por toda su vida». Para atormentar así los textos vale más confesar lisa y llanamente que no se entienden.

[378] Es libro rarísimo, del cual existe un ejemplar en la biblioteca de la Universidad de Valencia y otro en el Museo Británico. D. José Salamanca poseyó otro procedente del colegio de la Sapiencia de Roma. Pero todavía es más rara la segunda edición de Barcelona, 1497, que puede verse descrita detalladamente en el tomo primero del Ensayo de Gallardo (núm. 1.218) con presencia del ejemplar que, procedente de la Biblioteca de Oporto, estuvo algún tiempo en poder del mismo Salamanca y no sabemos dónde se encuentra hoy. No menos peregrina es la traducción castellana impresa en Valencia, 1511, por Diego Gumiel, de la cual he visto un solo ejemplar, que perteneció al Marqués de Casa-Mena y posee actualmente el bibliófilo barcelonés D. Isidro Bonsoms. Otro ejemplar, falto de hojas, se vendió en Londres, en 1854, en la subasta de la librería de Lord Stuart de Rothsay, antiguo ministro de Inglaterra en Lisboa.

El texto original del Tirante, conforme á la edición príncipe de Valencia, fué reimpreso con mucha corrección y elegancia por D. Mariano Aguiló en cuatro tomos de su Biblioteca catalana, que, como casi todos los de la misma serie, carecen todavía de portadas y preliminares.

[379] Si algo puso de su cosecha Juan de Galba, sería en lo que toca á las hazañas de Tirante en Túnez y Tremecen, episodio ciertamente muy largo y no indispensable para la acción. Pero los últimos capítulos, que comprenden la vuelta de Tirante á Constantinopla, su casamiento y su muerte, no es verosímil que nadie sino Martorell los escribiera, porque son esenciales en el plan y propósito del libro.

[380] Vide Dunlop-Liebrecht, Geschichte der Prosadichtung, p. 175, y G. París, Histoire Littéraire de la France, t. XXX, pp. 191-192.

[381] Véase el extenso análisis que de este poema hizo Littré en el tomo XXII de la Histoire Littéraire de la France, pp. 841-851.

[382] Extensamente analizado en el tomo XXII de la Histoire Littéraire de la France, pp 796-806.