[477] De su popularidad da testimonio Fr. Antonio de Guevara en el primer prólogo de su Relox de Principes (Valladolid, 1529): «Compassion es de ver los dias y las noches que consumen muchos en leer libros vanos: es a saber, a Amadis, a Primaleón, a Durarte (?), a Lucenda, a Calixto, con la doctrina de los quales ossaré dezir que no passan tiempo, sino que pierden el tiempo: porque alli no deprenden cómo se han de apartar de los vicios, sino qué primores ternán para ser más viciosos». (Fol. VII).

[478] «La octava razon es porque nos hazen contemplativos, que tanto nos damos a la contemplacion de la hermosura y gracias de quien amamos, y tanto pensamos en nuestras passiones, que quando queremos contemplar la de Dios, tan tiernos y quebrantados tenemos los corazones, que sus llagas y tormentos parece que recebimos en nosotros mismos, por donde se conoce que tambien por aqui nos ayudan para alcanzar la perdurable holganza».

Otras razones son más profanas y también más sensatas; por ejemplo, las siguientes, que pongo como muestra del buen estilo de Diego de San Pedro, y curioso specimen de la galantería cortesana de la época:

«Por ellas nos desvelamos en el vestir, por ellas estudiamos en el traer, por ellas nos ataviamos... Por las mujeres se inventan los galanes entretalles, las discretas bordaduras, las nuevas invenciones. De grandes bienes por cierto son causa. Porque nos conciertan la musica y nos hacen gozar de las dulcedumbres della. ¿Por quién se asonan las dulces canciones, por quién se cantan los lindos romances, por quién se acuerdan las vozes, por quién se adelgazan y sutilezan todas las cosas que en el canto consisten?... Ellas crecen las fuerzas a los braceros, y la maña a los luchadores, y la ligereza a los que voltean y corren y saltan y hazen otras cosas semejantes... Los trobadores ponen por ellas tanto estudio en lo que troban, que lo bien dicho hazen parecer mejor. Y en tanta manera se adelgazan, que propiamente lo que sienten en el corazon, ponen por nuevo y galan estilo en la cancion o invencion o copla que quieren hazer... Por ellas se ordenaron las reales justas y los pomposos torneos y alegres fiestas. Por ellas aprovechan las gracias y se acaban y comienzan todas las cosas de gentileza».

De esta prosa á la de Boscán, en su traducción de El Cortesano de Castiglione, no hay ya más que un paso.

[479] La edición más antigua de la Cárcel de Amor es la de Sevilla, 1492, que existe en la Biblioteca Nacional, y es la que hemos seguido en esta colección:

El seguiente tractado fue fecho a pedimēto del señor don Diego herrnādes: alcayde de los donzeles y de otros caualleros cortesanos; llamase Carcel de amor. Compuso lo San Pedro. (Al fin): Acabose esta obra intitulada Carcel de amor. En la muy noble e muy leal cibdad de Sevilla a tres dias de março. Año de 1492 por quatro alemanes compañeros.

4.º let. gót. sin foliación, signaturas A-F, todas de 8 bojas, menos la última que tiene 10.

Entre las posteriores, citaremos especialmente la de Burgos por Fadrique Alemán de Basilea, 1496; la de Logroño, por Arnao Guillén de Brocar, que parece ser la primera en que se incluyó la continuación de Nicolás Núñez; la de Sevilla, 1509; la de Burgos, por Alonso de Melgar, 1522; la de Zaragoza, por Jorge Coci, 1523 (si es que realmente no fué impresa en Venecia con falso pie de imprenta, como Salvá sospecha); la de Sevilla, por Cromberger, 1525; la veneciana de 1531, por Micer Juan Bautista Pedrezano, junto al puente de Rialto, corregida probablemente por Francisco Delicado; la de Medina del Campo, 1547, por Pedro de Castro, que es quizá preferible á todas los anteriores, por contener, además de la Cárcel, las obras en verso de Diego de San Pedro y su Sermón de amores; la de Venecia, 1553, corregida por Alfonso de Ulloa, y que contiene los mismos aditamentos que la de Medina; las varias de Amberes, por Martín Nucio (1556, 1576, 1598...), unidas siempre á la Cuestión de Amor, que son las que con más facilidad se encuentran; las de París, 1567, 1581. 1594, 1616, y Lyon, 1583, en español y francés. La traducción es de Gil Corrozet. De la italiana de Lelio Monfredi se citan impresiones de 1515, 1518, 1525, 1530, 1533, 1537, 1546..., y por ella se hizo una traducción francesa anterior á la de Corrozet (París, 1526; Lyon, 1528; París, 1533).

La traducción catalana, que es rarísima, fué hecha por Bernardino de Vallmanya, y se acabó de imprimir diez y seis meses después que el original: Obra intitulada lo Carcer d'Amor. Composta y hordenada por Diego de Sant Pedro... traduit de lengua castellana en estil de valenciana prosa por Bernadí Vallmanya, secretari del spectable conte d'Oliva. (Colofón): Fon acabat lo present libre en Barchelona por Johan Rosembach. Any MCCCCXCIII (1493).