«Luego cantó otra cosa menos áspera, como fueron las alabanzas de la rosa, de esta manera: Si Júpiter hubiera de dar rey á las flores, á ninguna hallara digna de este imperio sino á la rosa, porque es honra del campo, hermosura de las plantas, ojo de las flores, vergüenza de los prados y la más hermosa de todas ellas. Espira amor, es incentivo de Venus, adórnase con olorosas hojas, deleita con ellas, pues de tiernas se ríen con Zéphiro temblando. Esto era en suma lo que cantaba». Hasta aquí Achiles Stacio Alexandrino. Tiénese por cierto que es himno de Sapho acomodado aquí.
Oda XLIII:
Confirma esto Achiles Stacio Alexandrino en su Clytophon y Leucippe, lib. I: «En el bosque de las aves, unas eran domésticas y regaladas con mantenimento humano, y así se sustentaban con él; otras libres jugaban en las copas de los árboles, y parte insignes por su propio canto, como las cigarras y las golondrinas». Y más adelante dice: «Las cigarras cantaban los retretes del Aurora, y las golondrinas las mesas de Tereo». Aquí también las llama insignes por su voz, y el decir que canta los aposentos del Aurora, no es más de decir que canta á la mañana, que puede ser en agradecimiento del sustento que le da en su rocío.
(Anacreon Castellano con Paraphrasis y Comentarios por Don Francisco Gomez de Quevedo... Madrid, 1794, en la Imprenta de Sancha, pp. 112-113 y 147).
[512] En el catálogo de los Libros de D. Joseph Pellicer, que se perdieron llevados de su Estudio, figura con el núm. 2 el siguiente artículo:
—Historia o Epica Griega de Leucippe i Clitophonte, Poema Ionico.
«Escriviola Achiles Tacio Alexandrino, que despues fué Obispo, como escrive Suydas. Traduxola en Latin Anibal Crucio Milanés, y en Castellano Don Joseph Pellicer, Emendada por el Original Griego. Teniala ya con licencia para imprimirla el año 1628, que permanece original en poder suyo, haviendola aprobado Don Lorenço Vander Hammen y Leon, a catorce de Marzo de 1628, donde dize: Está paraphraseado con valentia por ser Don Joseph de los que mejor saben la Lengua Materna, y en las que veneran los Estudiosos exercitadisimo. Hurtaronla i jamas parecio».
(Bibliotheca formada de los libros i obras públicas de Don Joseph Pellicer de Ossau y Tovar... En Valencia por Geronimo Vilagrasa, 1671. Pág. 152).
[513] Los amores de Leucipe y Clitofonte... En Madrid por Iuan de la Cuesta. Año M.DC.XVII (1617), 8.º.
La traducción de Coccio, que sirvió de texto á la de Agreda y Vargas, puede verse en la Collezione degli erotici greci tradotti in volgare (Florencia, 1833). La primera edición es de Venecia, 1550.