[536] Estas lamentaciones, en Rasis, se ponen, no después de la catástrofe del lago de la Janda, sino después de la muerte de D. Sancho, sobrino del rey.

[537] Otros códices dicen de la Sigonera (Sangonera, en el Poema de Fernán González). Es la batalla que Saavedra llama de Segoyuela, cerca de Tamames, en tierra de Salamanca. Andando el tiempo esta batalla se confundió con la del río Barbate, erróneamente llamada de Guadalete.

[538] Véase qué valiente es la descripción en la Crónica de Don Rodrigo:

«Y desta guisa salieron fuera de la casa... et non eran bien acabadas de cerrar (las puertas) quando vieron un aguila caer de suso del ayre que parescia que descendia del cielo, e traya un tizon de fuego ardiendo, e pusolo de suso de la casa e comenzo de alear con las alas, y el tizon con el aire quel aguila fazia con sus alas comenzo de arder, y la casa se encendio de tal manera como si fuera hecha de resina, asi vivas llamas y tan altas que esto era gran maravilla, e tanto quemó que en toda ella no quedó señal de piedra, y toda fue fecha cenizas. E a poca de hora llegaron unas avecillas negras, e anduvieron por suso de la ceniza: e tantas eran que davan tan grande viento de su vuelo, que se levantó toda la ceniza y esparziose por España toda quanta el su señorio era, et muy muchas gentes sobre quien cayó los tornava tales como si los untasen con sangre... y este fue el primero signo de la destruycion de España».

[539] «A la qual dezian la Caba, e era fija del Conde e de su mujer doña Frandina, que era hermana del Arzobispo don Opas (Orpas en Corral) e fija del rey Vitiza» (Crónica del rey Don Pedro, año segundo, cap. XVIII). Sigo el texto de Llaguno.

[540] Un pasaje de Ausias March, citado muy á cuento por D. Manuel Milá, alude á esta escena de la Crónica y prueba su rápida difusión fuera de Castilla:

Per lo garró—que lo rey veu de Cava
Se mostra Amor—que tot quant voll acaba.

[541] Los autores de romances encontraron más pulcro y galante que fuese D. Rodrigo el que «sacase los aradores» á la Cava, y no al contrario:

Ella hincada de rodillas,—él la estaba enamorando:
Sacándole está aradores—de su odorífera mano...
.................................................................
Sacándole está aradores—en sus haldas reclinado...

[542]