Torres Amat, en sus Memorias para un diccionario de escritores catalanes (p. 94), dice, pero no es muy verosímil, que la palabra catalana barrellada, en significación de fábulas ó disparates, está tomada del apellido de este falso historiador Barellas. Esa voz debe de ser mucho más antigua, y tiene etimología bien obvia. Ni Barellas (ó Barrellas, como T. Amat escribe) fué nunca escritor de tal notoriedad que de su apellido pudieran formarse derivados.

[608] Vid. Milá y Fontanals, Obras completas, tomo VI (Barcelona, 1895), pp. 84-86.

[609] Historia de las Grandezas de la Ciudad de Auila. Por el Padre Fray Luis Ariz. Monge Benito, Dirigida a la Ciudad de Auila, y sus dos Quadrillas. En la Primera Parte trata quál de los quarenta y tres Hercules fue el mayor, y cómo siendo Rey de España tuuo amores con una Africana, en quien tuuo un hijo, que fundó a Avila. Tratase qué naciones la poseyeron, hasta que la conuirtio el glorioso san Segundo, compañero de los seys obispos que embiaron san Pedro y san Pablo dende Roma, y adónde estan los seys. Prosigue el Autor los demas obispos que ha tenido Auila, y los cuerpos santos que tiene, y cómo fue hallado san Segundo, y su traslacion, con las fundaciones de sus Iglesias. Con preuilegio, En Alcala de Henares, Por Luys Martinez Grande. Año de 1607. Además del frontis, tiene una portada grabada, que representa, á estilo de libros de caballerías, los principales episodios de la historia de Ávila.

Segunda Parte de las Grandezas de Auila. Prosigue el Autor las vezes que fue perdida y ganada, hasta el año 992. Su poblacion por el Conde don Ramon. Quiénes y de dónde fueron los pobladores. Qué calidades han de tener los candileros, y la estimación de la honrra, y cómo pende dellos el bien de la República. Cómo fue defendido en Auila el Emperador don Alonso Ramon contra su Padrastro el Rey de Aragon. La respuesta que Auila le imbió, y cómo vino contra ella, y mató los infantes que le dieron en rehenes. Cómo fue nombrado Blasco Ximeno para reptarle, y la muerte aleuosa que le dieron, y la sentencia sobre si pudo ser reptado el Rey. Cómo fueron los Adalides de Auila a defender a Toledo, en la muerte del Rey don Alonso 6.º contra los Moros que auian alçado por Rey a Iezmin, y Aya de Talauera, con quien auia de ser casada Aja Galiana, mujer de Naluillos Blazquez, Prima hermana de Santa Casilda y del infante Petran. Por cuya conuersion y Bautismo entró por Castilla el Infante contra el Rey don Fernando I. Y cómo el Infante fue Bautizado, por mano de la Reyna de los Angeles, y fue fundador del Real Monasterio de nuestra Señora de Sopetran. Cómo Ximena Blazquez, Tia de Naluillos Blazquez, en ausencia de su marido el Alcayde, Hernan Lopez Trillo, y de los Adalides y gente de guerra de Auila, defendio la Ciudad con sus hijas y nueras, vistiendose de hombres, contra el poder del Rey Abdalla Alhaçen. Continuase la historia en el lenguaje Antiguo que la escriuio y conto el obispo don Pelayo de Obiedo, a los que yban a poblar a Auila, en Arebalo. El año mil y ochenta y siete.

Copio íntegras estas pesadísimas portadas, porque bastan para dar idea de la insensatez de la obra. Las partes tercera y cuarta son más propiamente históricas, y, como otros muchos libros de su clase, contienen noticias curiosas y útiles.

Las cuatro partes están reunidas en un volumen en folio, pero cada una de ellas tiene paginación diversa.

[610] Todavía el Sr. D. Juan Martín Carramolino, en su Historia de Ávila en tres volúmenes, impresa en 1873, prohija muchas de las fábulas del P. Ariz, por lo cual su obra ha de ser caute legenda.

[611] El ejemplar, acaso único, que del Epílogo se conoce perteneció en Londres al canónigo Riego, de cuyos herederos le adquirió D. Pascual de Gayangos. El colofón dice así: «La presente obra fue impresa en Salamanca por el muy honrrado varon Lorenço de Lion de Dei, mercader e impresor de libros. Acabose a veynte y dos dias del mes de abril, año de mill e quinientos e dezinueve años, a pedimento de Juan Gallego, vecino de Avila, para el señor Gonçalo de Ayora, capitan e coronista de sus Altezas...».

Hay una reimpresión de Madrid, 1851, con un breve prólogo de Gayangos.

[612] Sobre las sucesivas falsificaciones de la historia de Ávila discurrió D. Vicente de la Fuente en su opúsculo Las Hervencias de Avila (1867), reimpreso en parte en el tomo I (pp. 236-279) de sus Estudios críticos sobre la Historia y el Derecho de Aragón.