Pág. [CLXXI]
Como testimonio de la divulgación del ciclo bretón en Cataluña puede citarse este pasaje de Fr. Antonio Canals en el bello prólogo que antecede á su traducción del Modus bene vivendi, que erróneamente se atribuía á San Bernardo: «Hom deu legir libres aprovats, no pas libres vans, axi com les faules de Lançalot e de Tristany ni'l romans de la guineu, ni libres provocatives a cobeiança axi com libres de amors, libres de art de amar, Ovidi de Vetula, ni libres que son inutils, axi com libres de faules e rondales» (Documentos inéditos del Archivo de la Corona de Aragón, t. XIII, pág. 420).
De las palabras de Canals no se infiere, á mi juicio, que todas las obras que cita estuviesen traducidas al catalán en su tiempo: probablemente corrían unas en francés y otras en latín. Es singular, acaso única en textos españoles, la mención del poema del zorro («romans de la guineu»).
En cambio, no se puede conceder ningún valor histórico á las palabras de Bernat Metge, cuando dice que las mujeres gustan de «recordar moltes cançons e noves rimades, allegar dits de trobadors, e les epistoles de Ovidi; recitar les histories de Lançalo e del Rey Artus, de Tristany e de quants amorosos son estats tro a lur temps». Aquí, como en toda la última parte del Somni, B. Metge no hace más que traducir literalmente á Boccaccio, según ha demostrado Farinelli.
Pero no creo que sean mera reminiscencia del Corbacho italiano estos lindos versos de Jaime Roig (ed. Briz, pág. 36):
He maravelles
De çent novelles.
He facecies,
Philosophies
Del gran Plató,
Tuli, Cató,
Dant, pohesies,
He tragedies.
Tots altercaven,
He disputaven.
Qui menys sabia,
Mes hi mentia,
He tots parlaven,
Nos escoltaven.
Pág. [CLXXXII]:
En sus Anales de la Literatura Española (Madrid, 1904, pp. 25 y ss.) ha reproducido en facsímile el Sr. Bonilla el fragmento del Tristán castellano correspondiente al capítulo que en el texto impreso se titula: «De cómo el cauallero anciano, por ruego de una donzella fue en socorro de un su castillo que le tenía cercado un conde y se lo fizo descercar». El fragmento se contiene en una hoja de papel cebtí, escrita á dos columnas, de letra del siglo XIV, sin género de duda. «En una de las páginas tiene dibujadas é iluminadas, en rojo, dorado y negro, tres figuras de regular tamaño, que representan un caballero armado, con la visera del casco levantada, y larga y puntiaguda barba, y dos damas montadas en sendos palafrenes».
No son muchas las variantes que ofrece comparado con la edición sevillana de 1528, lo cual indica que este texto responde con bastante exactitud á la traducción primitiva.
En cuanto al original de ésta, opina el Sr. Bonilla que fué probablemente «algún libro francés en que las tradiciones principales de Eilhardo de Oberga y Godofredo de Strasburgo estaban ya combinadas. Pero el arreglador supo dar forma original á algunos importantes episodios, por ejemplo, el de la muerte de Tristán, causada por el propio rey Marko».