En los fáciles versos de Ramón Vidal revive á nuestros ojos aquella brillante corte que oyó la novela del Castiá-gilós, y se levanta la gentil figura de Leonor de Inglaterra, «ceñido el manto rojo de cisclatón con listas de plata y leones de oro».
Los versos de Ramón Vidal ilustran la historia de la poesía provenzal más que su propia Poética. Por él conocemos la vida errante de los juglares, ocupados en llevar de una parte á otra versos y canciones, novas, saludos, cuentos y lays. Aunque suele lamentarse de la decadencia en que por falta de protección y mengua de liberalidad en los grandes señores comenzaba á verse en sus días la poesía lírica, nunca le faltaron Mecenas, como el caballero catalán Hugo de Mataplana, de cuyo castillo y de las fiestas que en él se daban hay una linda descripción en cierto poemita de R. Vidal, donde se presenta un arbitraje algo parecido al de las Cortes de Amor reales ó ficticias. (Vid. Mahn, Gedichte der Troubadours in Provenzalischer Sprache, II, p. 23 y ss. En aquell temp...).
Hay que recurrir á la incómoda edición de Mahn (donde el texto está escrito como prosa), porque Milá no quiso publicar íntegras ni ésta ni las otras narraciones de Ramón Vidal, por escrúpulos morales bastante fundados. Tenía nuestro poeta una casuística amorosa algo pedantesca y no poco laxa, basada principalmente en las sentencias de antiguos trovadores, tales como Bernardo de Ventadorn, Giraldo de Borneil, Arnaldo Marueil, etc. De ellos conserva la ligereza de tono y la falta de sentido ético; pero tanto en el fondo como en la forma, es visible la preocupación retórica de quien afectaba ser preceptista, así de urbanidad y buen tono cortesano como de gramática, mostrándose en lo uno y en lo otro nimio hasta el exceso é intransigente celador de las tradiciones aristocráticas de los finos amantes y los donadores valientes y corteses.
[152] Pamphile ou l'Art d'étre aimé. Comédie latine du Xº siécle, précedée d'une étude critique et d'une paraphrase par Adolphe Baudouin. París, Librairie Moderne, 1874.
Resulta de las investigaciones del Sr. Baudouin que se conservan manuscritos del Pamphilus (no anteriores al siglo XV) en las bibliotecas públicas de Basilea y Zurich, y que hubo otro en la de Strasburgo, el cual pereció en el incendio de 1870. Ediciones se citan hasta doce, todas de extremada rareza, impresas la mayor parte en los últimos años del siglo XV y primeros del XVI. La biblioteca de Basilea posee una que tiene escrita de letra antigua la fecha de 1473, pero parece por ciertos indicios que hubo otra anterior hecha en Auvergne hacia 1470. Brunet menciona las de Venecia, 1480; Roma, 1487; París, 1499; París, 1515; Roma, sin fecha, y otras dos sin lugar ni año.
En esta época, que fué la de gran boga del Pamphilus muy olvidado después, se publicaron además una paráfrasis francesa en verso con el texto latino al margen (París, 1494; París, 1545) y una Farsa di Pamphylo in lingua thosca (toscana), Siena, 1520. En estas primitivas ediciones no hay división de actos ni escenas, pero el humanista Juan Prot, cuyo Comento familiar, escrito para acompañar á la primera edición, se reprodujo en la de 1499 (fuente de la del Sr. Baudouin), notó ya el carácter dramático de la pieza y marcó perfectamente la división, aunque no la introdujese en su libro. Fué, pues, un retroceso, tanto en esta parte como en la pureza del texto, la edición que en Francfort, 1610, hizo Melchor Goldasto en un centón de obras eróticas falsamente atribuidas á Ovidio en la Edad Media (Ovidii Erotica et Amatoria opuscula... nunc primum de vetustis membranis et mss. codicibus deprompta et in lucem edita, diversa ab iis quæ vulgo inter ejus opera leguntur). Goldasto dividió caprichosamente el Pamphilus en 63 elegías.
He reimpreso el Pamphilus, con una advertencia, en el segundo tomo de la elegante edición de La Celestina, publicada por E. Krapf en Vigo, 1900.
[153] Vid. Histoire Littéraire de la France, tomo XXII, pp. 39-61, y el tercer tomo de la colección de du Méril, Poésies inédites du Moyen Âge... 1854 (pp. 350-445).
[154] Para evitar confusiones en que yo mismo he incurrido antes de ahora, debo advertir que el Pamphilus nada tiene de común con otro poema estrafalario titulado De Vetula, que en la Edad Media se atribuyó á Ovidio, suponiéndole encontrado en su sepulcro de Tomos, y que también figura en la colección de Goldasto. Esta obrilla, cuyo verdadero autor, según recientes investigaciones, fué Ricardo de Furnival, maestrescuela de la Catedral de Amiens en el siglo XIII, se divide en tres libros de carácter muy enciclopédico, con interesantes digresiones sobre los juegos, sobre la aritmética y la alquimia, sobre la natación, la pesca y la caza, en todo lo cual dice el autor que se ejercitaba Ovidio, después que renunció al amor, á consecuencia del tremendo chasco que le dió una vieja (de donde el título del poema), haciéndose pasar en la oscuridad de una cita amorosa por la dama á quien Ovidio cortejaba y de quien ella había sido nodriza. Este ridículo poema fué traducido al francés en el siglo XIV por Juan Lefèvre (Vid. La Vieille ou les dernières amours d'Ovide. Poëme français du XIVe siècle, traduit du Latin de Richard de Fournival par Jean Lefèvre. Publié pour la première fois et précedé de recherches sur l'auteur du Vetula par Hippolyte Cocheris, Paris, 1861).
[155] El texto del Archipreste debe leerse únicamente en la edición crítica de J. Ducamin (Libro de buen amor, Tolosa de Francia, 1891).