Escuchandole turbado
sin saber qué responder
vi venir por medio un prado
quien causaua mi plazer
y agora con su cuydado
tan triste me haze ser;
pues en vella
yo me fuy muy rezio a ella,
e allegado
me vide resuscitado
quando pude conocella.
(Habla Vasquiran a su amiga.)
Viendome con tal vitoria
comencele de dezir:
mi bien, mi dios, y mi gloria,
¿cómo puedo yo viuir
viendo viua tu memoria
despues que te vi morir?
¿No bastaua
el dolor que yo pasaua
a no matarme?
pero no queria acabarme
porque yo lo desseaua.
(Responde Violina.)
Començo de responderme:
ya sé quanto viues triste
en perderte y en perderme
el dia que me perdiste:
e sé que en solo no verme
nunca más descanso viste,
e tambien sé
que t'atormenta mi fe,
e assi siento
más mal en tu sentimiento
qu'en la muerte que passé.
Pero deues consolarte
e dexarme reposar
pues que por apassionarte
no me puedes ya cobrar
ni menos por tú matarte
podré yo resuscitar,
e tu pena
a los dos ygual condena,
e tu dolor
lo sintieras muy mayor
si me vieras ser agena.
(Responde Vasquiran.)
Todo el mal que yo sentia
y el tormento que passaua,
si penaua, si moria,
tu desseo lo causaua,
que jamas noche ni dia
nunca vn hora me dexaua,
mas agora
que te veo yo, señora,
yo no espero
más dolor ni más bien quiero
de mirarte cada hora.
(Violina.)
Tú piensas que soy aquella
que en tu desseo desseas
e que acabas tu querella;
no lo pienses ni lo creas
bien que soy memoria della,
mas no esperes que me veas
ya jamas,
que aunque comigo estás
soy vision
metida en tu coraçon
con la pena que le das.
Tus males y tus enojos
con tu mucho dessear
te pintan a mi en tus ojos
que me puedas contemplar,
pero no son sino antojos
para darte más pesar
e más despecho,
que mi cuerpo ya es dessecho
e consumido
y en lo mesmo convertido
de do primero fue hecho.
(Vasquiran.)