¿qué te calle andar quillotrando
del mal que a Torino le daua porfia?
que aunque no lo sé yo ya lo sabia
qu'es una locura que s'anda burlando.
Y di, tú, Torino, qu'eres sabiondo
¿assi te percossas por una zagala?
haue verguença de ti noramala,
no digan que eres algun berriondo.
T. Guillardo, Guillardo, mi mal es tan hondo
que no puedo ya ni quiero valerme,