Mi pena puede alargarse,
que mi vida
corta tiene la medida.
Sacó el conde de Poncia vnos paramentos de raso azul con vnos laberintos de oro bordados por ellos, con vn laberinto con el minotauro dentro preso, con vna letra que dezia:
No hay prission
do remedio no se espere
sino en la qu'el preso quiere.
Estos fueron los caualleros que a la tela salieron, e dexase aqui de contar, por abreuiar, muchos otros atauios que sacaron e a quien se dieron los precios, assi de gentil hombre como de mejor justador. Agora se contarán los que a la noche salieron galanes a la fiesta que tiraron al precio.
Primero nombraremos a los que fueron sin invenciones, que al precio no tiraron. Los quales fueron el señor visorey, los dos cardenales, el duque de Altamura, el conde de Traviso, principe de Melisena, su hijo el marques de Telandra, el duque de Belisa, el conde de Leonis Pomerin, el duque de Terminado, el señor Fabricano, el gran Antolino, los hermanos del conde de Tormestra, Guillermo de Lauro, Petrequin de la Gruta, el conde de Ponteforto, el Franco Ortonis e muchos otros caualleros de los quales aqui no se haze memoria.
Los que a la fiesta salieron inuencionados fueron los que agora contaremos.
Sacó Flamiano vna ropa de azetuni carmesi forrada de damasco encarnado con vnas faxas de raso blanco sobre el azetuni cubiertas de cuentas de oro esmaltadas de las que se ponen por señales en los rosarios, con vna letra que dezia:
Son señales
de las cuentas de mis males.
Sacó Vasquiran la ropa de carmesi que el visorey hauia sacado aquel dia con las alleluyas, porque era conocida que no era suya, con vna letra que dezia:
Siendo alegria agena,
al que no tiene plazer
mas triste le haze ser.