D. M. Menéndez y Pelayo
de la Real Academía Española.
Madrid
Bailly//Bailliére é Hijos, Editores
Plaza de Santa Ana, núm. 10.
1907
ÍNDICE GENERAL
| Pág. | |
| Introducción | [I] |
| IX. Cuentos y novelas cortas.—Traducciones de Boccaccio, Bandello, Giraldi Cinthio, Straparola, Doni, Luis Guicciardini, Belleforest, etc.—Silva de varia lección, de Pero Mexía, considerada bajo el aspecto novelístico.—Miscelánea de D. Luis Zapata.—Philosophia Vulgar, de Juan de Mal Lara: relaciones entre la paremiología y la novelística.—Sobremesa y alivio de caminantes, de Juan de Timoneda.—El Patrañuelo: estudio de sus fuentes.—Otras colecciones de cuentos: Alonso de Villegas, Sebastián de Horozco, Luis de Pinedo, Garibay.—Glosas del sermón de Aljubarrota, atribuidas á D. Diego Hurtado de Mendoza.—Floresta Española, de Melchor de Santa Cruz.—Libros de apotegmas: Juan Rufo.—El cuento español en Francia.—Silva Curiosa, de Julián de Medrano.—Clavellinas de recreación, de Ambrosio de Salazar.—Rodomuntadas españolas.—Cuentos portugueses, de Gonzalo Fernández Trancoso.—El Fabulario, de Sebastián Mey.—Diálogos dé apacible entretenimiento, de Gaspar Lucas Hidalgo.—Noches de invierno, de Antonio de Eslava | [I] |
| CARCEL DE AMOR, DE DIEGO DE SAN PEDRO | [1] |
| TRACTADO QVE HIZO NICOLAS NUÑEZ, SOBRE EL QVE DIEGO DE SAN PEDRO COMPUSO DE LERIANO Y LAUREOLA, LLAMADO «CARCEL DE AMOR» | [29] |
| SERMON ORDENADO POR DIEGO DE SANT PEDRO PORQUE DIXERON VNAS SEÑORAS QUE LE DESSEAUAN OYR PREDICAR | [37] |
| QUESTION DE AMOR DE DOS ENAMORADOS | [41] |
| DIALOGO QUE TRATA DE LAS TRASFORMACIONES DE PITÁGORAS, EN QUE SE ENTRUDUCE UN ZAPATERO LLAMADO MICYLLO E UN GALLO, EN QUYA FIGURA ANDA PITÁGORAS, POR CRISTOBAL DE VILLALON. | |
| Capítulo I.—Como el gallo despertó á su amo Micillo e los consejos que le da | [99] |
| Capítulo II.—Como el Gallo da a entender a su amo Micyllo quel es Pitagoras y como fue trasformado en gallo y Mycillo dize vna fabula de quien fue el gallo | [100] |
| Capítulo III.—Que quenta Mycyllo lo que le sucedio en el conbite del rico Everates | [100] |
| Capítulo IV.—Que pone lo que soñaba Micillo, y lo que da a entender del sueño; cosa de gran sentencia | [102] |
| Capítulo V.—Pone a quantos peligros se ponen las personas por adquirir riquezas y lo que dello les sucede y si es lícito o no | [102] |
| Capítulo VI.—Como cuenta que fue Euforbio y da a entender a su amo quél habia sido hormiga | [103] |
| Capítulo VII.—Que siendo Pitagoras lo que le acaesció | [103] |
| Capítulo VIII.—Como siendo Pitágoras fue transformado en Dionisio rey de Sicilia y lo que por mal gobernar se sucede | [104] |
| Capítulo IX.—Que pone como fue trasformado de Dionisio en Epulon el rico y cuanto trabajo tiene uno en ser rico y lo que le sucedio | [106] |
| Capítulo X.—Que pone como fue casado con quatro mugeres y lo que le sucedió con la primera; cosa de notar | [107] |
| Capítulo XI.—Como fue casado la segunda vez y lo que pasó con la segunda mujer | [107] |
| Capítulo XII.—Como se casó la tercera vez y lo que con ella le sucedio | [108] |
| Capítulo XIII.—Como casó la quarta vez y lo que con esta muger le sucedio | [108] |
| Capítulo XIV.—Como de Epulon fue transformado en asno; cosa de notar y gran sentencia | [109] |
| Capítulo XV.—Como su amo siendo asno lo vendio á los recueros y lo que le sucedio | [110] |
| Capítulo XVI.—Cuenta como los arrieros lo vendieron á un húngaro y lo que allí le sucedió | [111] |
| Capítulo XVII.—Como el húngaro lo vendio á los soldados y lo que le acaescio con ellos | [112] |
| Capítulo XVIII.—Como los soldados lo vendieron á unos alemanes que iban á Roma y lo que cuenta por el camino; cosa de notar | [112] |
| Capítulo XIX.—Que cuenta en pronosticar y lo de los agüeros; cosa de notar | [115] |
| Capítulo XX.—Como fue convertido en rana y lo que le sucedio de allí | [117] |
| Capítulo XXI.—Como fue convertido en ramera mujer llamada Clarichea | [117] |
| Capítulo XXII.—Como fue convertido en gañan de campo y como servio un avariento y después fue tornado pavón e otras muchas cosas | [118] |
| EL CROTALON, DE CHRISTOFORO GNOSOPHO, NATURAL DE LA ÍNSULA EUTRAPELIA, UNA DE LAS ÍNSULAS FORTUNADAS | |
| Prólogo del auctor | [119] |
| Argumento del primer canto del gallo.—En el primer canto que se sigue el auctor propone lo que ha de tratar en la presente obra: narrando el primer naçimiento del gallo y el suceso de su vida | [121] |
| Argumento del segundo canto del gallo.—En el segundo canto que se sigue el auctor imita á Plutarco en vn dialogo que hizo entre Ulixes y vn griego llamado Grilo; el qual auia Cyrçes conuertido en puerco. En esto el auctor quiere dar a entender, que quando los hombres estan encenagados en los viçios y prinçipalmente de la carne son muy peores que brutos, y avn ay muchas fieras que sin comparaçión los exceden en el vso de la virtud | [126] |
| Argumento del tercero canto del gallo.—En el terçero canto que se sigue el auctor imita á Luçiano en todos sus dialogos: en los quales siempre reprehende á los philosophos y Religiosos de su tiempo | [132] |
| Argumento del quarto canto del gallo.—En el quarto canto que se sigue el auctor imita á Luçiano en el libro que hizo llamado Pseudomantis. En el qual descriue marauillosamente mil tacañerias y embaymientos y engaños de vn falso religioso llamado Alexandro, que en muchas partes del mundo fingió ser propheta, dando respuestas ambiguas y industriosas para adquerir con el vulgo crédito y moneda | [137] |
| Argumento del quinto canto del gallo.—En el quinto, sexto y septimo cantos que se siguen el auctor debajo de vna graçiosa historia imita la parabola que Cristo dixo por San Lucas en el capitulo quince, del hijo prodigo. Verse ha en agraçiado estilo vn viçioso mançebo en poder de malas mugeres, bueltas las espaldas a su honrra, a los honbres y a Dios, disipar todos los doctes del alma, que son los thesoros que de su padre Dios heredó; y verase también los hechizos, engaños y encantamientos de que las malas mugeres vsan por gozar de sus laçivos deleytes por satisfazer a sola su sensualidad | [145] |
| Argumento del sexto canto del gallo.—En el sexto canto que se sigue el auctor descriue por industria admirable de vna pintura las victorias que el nuestro inuictissimo Emperador Carlos quinto deste nombre obo en la prision del Rey Francisco de Francia en Pauia, y la que obo en Tunez y en la batalla que dio a Lansgraue y a Juanduque de Saxonia y liga de herejes alemanes junto al rio Albis en Alemania | [152] |
| Argumento del séptimo canto del gallo.—En el séptimo canto que se sigue el auctor concluyendo la parabola del hijo prodigo finge lo que comunmente suele aconteçer en los mançebos que aborridos de vn viçio dan en meterse frayles; y en el fin del canto se descriue vna famosa cortesana ramera | [158] |
| Argumento del octauo canto del gallo.—En el octauo canto que se sigue el auctor se finge hauer sido monja, por notarles algunos intereses que en daño de sus conçiençias tienen. Concluye con una batalla de ranas en imitaçion de Homero | [166] |
| Argumento del nono canto del gallo.—En el nono canto que se sigue el auctor imitando a Luçiano en el dialogo llamado Toxaris, en el qual trata de la amistad, el auctor trata de dos amigos fidelissimos que en casos muy arduos aprobaron bien su intinçion. Enseñase quales deuen ser los buenos amigos | [172] |
| Argumento del deçimo canto del gallo.—En el deçimo canto que se sigue el auctor prosigue lo mucho que Arnao hizo por cobrar a Alberto despues que su muger se murio. En lo qual mostró bien el valor de su amistad, y quales todos los amigos deuen ser | [180] |
| Argumento del honzeno canto del gallo.—En el honzeno canto que se sigue el auctor imitando a Luçiano en el libro que intituló de Luctu habla de la superfluidad y vanidad que entre los cristianos se vsa en la muerte, entierro y sepoltura. Descriuese el entierro del marques del Gasto, Capitan general del Emperador en la Ytalia; cosa muy de notar | [185] |
| Argumento del duodeçimo canto del gallo.—En el canto doze que se sigue el auctor imitando a Luçiano en el dialogo que intituló Icaro Menipo, finge subir al cielo y descriue lo mucho que vio allá | [191] |
| Argumento del deçimoterçio canto del gallo.—En el deçimoterçio canto que se sigue el auctor prosiguiendo la subida del çielo descriue la pena que se da a los ingratos | [196] |
| Argumento del deçimo quarto canto del gallo.—En el deçimo quarto canto que se sigue el auctor concluye con la subida del çielo y propone tratar la bajada del infierno, declarando muchas cosas que açerca dél tuuieron los gentiles historiadores y poetas antiguos | [203] |
| Argumento del deçimo quinto canto del gallo.—En el deçimo quinto canto que se sigue el auctor imitando a Luçiano en el libro que intituló Necromançia finge deçendir al infierno. Donde descriue las estançias y lugares y penas de los condenados | [209] |
| Argumento del deçimo sexto canto del gallo.—En el deçimo sexto canto que se sigue el auctor en Rosicler hija del Rey de Siria descriue la feroçidad con que vna muger acomete qualquiera cosa que le venga al pensamiento si es lisiada de vn lasçiuo interes, y concluye con el deçendimiento del infierno imitando a Luçiano en los libros que de varios dialogos intituló | [214] |
| Argumento del deçimo septimo canto del gallo.—En el deçimo septimo canto que se sigue el auctor imitando a Luçiano en el dialogo llamado Conuiuium philosophorum, sueña auerse hallado en vna misa nueua, en la qual descriue grandes aconteçimientos que entre clerigos en ella passaron | [220] |
| Argumento del deçimo octauo canto del gallo.—En el deçimo octauo canto o sueño que se sigue el auctor muestra los grandes daños que en el mundo se siguen por faltar la verdad de entre los hombres | [229] |
| Argumento del deçimo nono canto del gallo.—En el deçimo nono canto que se sigue el auctor trata del trabajo y meseria que ay en el palaçio y seruiçio de los prinçipes y señores, y reprehende a todos aquellos que teniendo alguna habilidad para algún offiçio en que ocupar su vida, se priban de su bienauenturada libertad que naturaleza les dio, y por viuir en viçios y profanidad se subjetan al seruiçio de algún Señor | [238] |
| Argumento del vigessimo y vltimo canto del gallo.—En este vigessimo canto el auctor representa a Demophon, el qual viniendo vn dia a casa de Miçilo su vezino a le visitar le halló triste y afligido por la muerte de su gallo, y procurando dexarle consolado se vuelue a su casa | [245] |
| LOS SIETE LIBROS DE LA DIANA, DE GEORGE DE MONTEMAYOR, DIRIGIDA AL MUY ILLUSTRE SEÑOR DON JUAN DE CASTELLA DE VILLANOUA, SEÑOR DE LAS BARONÍAS DE BICORB Y QUESA | [251] |
| Libro primero | [252] |
| Libro segundo | [267] |
| Libro terçero | [286] |
| Libro cuarto | [295] |
| Libro quinto | [314] |
| Libro sexto | [325] |
| Libro séptimo | [331] |
| LA DIANA ENAMORADA, CINCO LIBROS QUE PROSIGUEN LOS VII DE JORGE DE MONTEMAYOR, POR GASPAR GIL POLO | [337] |
| Libro primero | [338] |
| Libro segundo | [353] |
| Libro tercero | [363] |
| Libro cuarto | [376] |
| Libro quinto | [386] |
| EL PASTOR DE FÍLIDA, COMPUESTO POR LUIS GÁLVEZ DE MONTALVO, GENTIL-HOMBRE CORTESANO | [399] |
| Primera parte | [401] |
| Segunda parte | [410] |
| Tercera parte | [421] |
| Cuarta parte | [430] |
| Quinta parte | [448] |
| Sexta parte | [464] |
| Séptima parte | [477] |
| COLLOQUIOS SATÍRICOS, HECHOS POR ANTONIO DE TORQUEMADA, SECRETARIO DEL YLLUSTRISSIMO SEÑOR DON ANTONIO ALFONSO PIMENTEL, CONDE DE BENAVENTE, DIRIGIDOS AL MUY YLLUSTRE Y MUY EXCELENTE SEÑOR DON ALONSO PIMENTEL, PRIMOGÉNITO Y SUCESSOR EN SU CASA Y ESTADO | [485] |
| Colloquio en que se tratan los daños corporales del juego, persuadiendo á los que lo tienen por vicio que se aparten dél, con razones muy suficientes y provechosas para ello | [488] |
| Colloquio en que se trata lo que los médicos y boticarios están obligados á hacer para cumplir con sus oficios, y así mesmo se ponen las faltas que hay en ellos para daño de los enfermos, con muchos avisos necesarios y provechosos. Divídese en dos partes: en la primera se trata lo que toca á los boticarios, y en la segunda lo de los médicos | [499] |
| Colloquio entre dos caballeros llamados Leandro y Florian y un pastor Amintas, en que se tratan las excelencias y perficion de la vida pastoril para los que quieren seguirla, probándolo con muchas razones naturales y autoridades y ejemplos de la Sagrada Escritura y de otros autores. Es muy provechosa para que las gentes no vivan descontentas con su pobreza, no pongan la felicidad y bienaventuranza en tener grandes riquezas y gozar de grandes estados | [510] |
| Colloquio que trata de la desorden que en este tiempo se tiene en el mundo, y principalmente en la cristiandad, en el comer y beber; con los daños que dello se siguen, y cuán necesario sería poner remedio en ello | [521] |
| Colloquio que trata de la desorden que en este tiempo se tiene en los vestidos y cuán necesario sería poner remedio en ello | [527] |
| Colloquio que trata de la vanidad de la honra del mundo, dividido en tres partes. En la primera se contiene qué cosa es la verdadera honra y cómo la quel mundo comunmente tiene por honra las más veces se podría tener por más verdadera infamia. En la segunda se tratan las maneras de las salutaciones antiguas y los títulos antiguos en el escrebir, loando lo uno y lo otro y burlando de lo que agora se usa. En la tercera se trata una cuestión antigua y ya tratada por otros sobre cuál sea más verdadera honra, la que se gana por el valor y merecimiento de las personas ó la que procede en los hombres por la dependencia de sus pasados. Es colloquio muy provechoso para descubrir el engaño con que las gentes están ciegas en lo que toca á la honra | [531] |
| Colloquio pastoril en que un pastor llamado Torcuato cuenta á otros dos pastores llamados Filonio y Grisaldo los amores que tuvo con una pastora llamada Belisia. Va compuesto en estilo apacible y gracioso y contiene en sí avisos provechosos para que las gentes huyan de dexarse vencer del Amor, tomando enxemplo en el fin que tuvieron estos amores y el pago que dan á los que ciegamente los siguen, como se podrá ver en el proceso deste colloquio | [548] |
| Colloquio pastoril en que se tratan los amores de un pastor llamado Torcato con una pastora llamada Belisia; el cual da cuenta dellos á otros dos pastores llamados Filonio y Grisaldo, quexándose del agravio que recibió de su amiga. Va partido en tres partes. La primera es del proceso de los amores. La segunda es un sueño. En la tercera se trata la causa que pudo haber para lo que Belisia con Torcato hizo | [549] |
INTRODUCCIÓN
IX
Cuentos y novelas cortas.—Traducciones de Boccaccio, Bandello, Giraldi Cinthio, Straparola, Doni, Luis Guicciardini, Belleforest, etc.—«Silva de varia lección», de Pero Mexía, considerada bajo el aspecto novelístico.—«Miscelánea», de don Luis Zapata.—«Philosophia Vulgar», de Juan de Mal Lara: relaciones entre la paremiología y la novelística.—«Sobremesa y alivio de caminantes», de Juan de Timoneda.—«El Patrañuelo»: estudio de sus fuentes.—Otras colecciones de cuentos: Alonso de Villegas, Sebastián de Horozco, Luis de Pinedo, Garibay.—«Glosas del sermón de Aljubarrota», atribuidas á D. Diego Hurtado de Mendoza.—«Floresta Española», de Melchor de Santa Cruz.—Libros de apotegmas: Juan Rufo.—El cuento español en Francia.—«Silva Curiosa», de Julián de Medrano.—«Clavellinas de recreación», de Ambrosio de Salazar.—«Rodomuntadas españolas».—Cuentos portugueses, de Gonzalo Fernández Trancoso.—El «Fabulario», de Sebastián Mey.—«Diálogos de apacible entretenimiento», de Gaspar Lucas Hidalgo.—«Noches de invierno», de Antonio de Eslava.
Los orígenes más remotos del cuento ó novela corta en la literatura española hay que buscarlos en la Disciplina Clericalis, de Pedro Alfonso, y en los libros de apólogos y narraciones orientales traducidos é imitados en los siglos XIII y XIV. Más independiente el género, con grande y verdadera originalidad en el estilo y en la intención moral, se muestra en El Conde Lucanor, y episódicamente en algunos libros de Ramón Lull y en la Disputa del asno, de Fr. Anselmo de Turmeda. Pero cortada esta tradición después del Arcipreste de Talavera, la novelística oriental y la española rudimentaria que se había criado á sus pechos cede el puesto por más de una centuria á la italiana. Este período de reposo y nueva preparación es el que rompió triunfalmente Miguel de Cervantes en 1613 con la publicación de sus Novelas Ejemplares, que sirvieron de pauta á todas las innumerables que se escribieron en el siglo XVII. Entendida como debe entenderse, es de rigurosa exactitud esta afirmación del príncipe de nuestros ingenios: «Yo soy el primero que he novelado en lengua castellana; que las muchas novelas que en ella andan impresas todas son traducidas de lenguas estrangeras, y estas son mias propias, no imitadas ni hurtadas; mi ingenio las engendró y las parió mi pluma, y van creciendo en los brazos de la estampa».
Estas lenguas extranjeras se reducen, puede decirse, al italiano. Pero no se crea que todos, ni siquiera la mayor parte de los novellieri, fuesen traducidos íntegros ó en parte á nuestra lengua. Sólo alcanzaron esta honra Boccaccio, Bandello, Giraldi Cinthio, Straparola y algún otro de menos cuenta. Por el número de estas versiones, que además fueron poco reimpresas, no puede juzgarse del grado de la influencia italiana. Era tan familiar á los españoles, que la mayor parte de los aficionados á la lectura amena gozaba de estos libros en su lengua original, desdeñando con razón las traducciones, que solían ser tan incorrectas y adocenadas como las que ahora se hacen de novelas francesas. Pero al lado de estos intérpretes, que á veces ocultaban modestamente su nombre, había imitadores y refundidores, como los valencianos Timoneda y Mey y el portugués Trancoso, que, tomando por base las colecciones toscanas, manejaban más libremente los argumentos y aun solían interpolarlos con anécdotas españolas y rasgos de nuestro folk-lore. Abundan éstos, sobre todo, en las colecciones de cuentos brevísimos y de forma casi esquemática, tales como el Sobremesa, del mismo Timoneda; la Floresta Española, de Melchor de Santa Cruz, y los apotegmas y dichos agudos ó chistosos que recopilaron Luis de Pinedo, D. Juan de Arguijo y otros ingenios, con quienes ya iremos trabando conocimiento. Son varias también las obras misceláneas que ofrecen ocasionalmente materiales para el estudio de este género embrionario, que por su enlace con la novelística popular despierta en gran manera la curiosidad de los doctos. Este aspecto muy interesante tenemos que relegarle á segundo término, porque no escribimos de la novela como folkloristas, sino como literatos, ni poseemos el caudal de erudición suficiente para comparar entre sí las narraciones orales de los diversos pueblos. Ateniéndonos, pues, á los textos escritos, daremos razón ante todo de las traducciones de novelas italianas hechas en España durante los siglos XV y XVI.