[954] G., y cruel como de la Farsalia.
[955] G., acudio.
[956] G., y que el xoglar auia dado a Alçidamas con el palo vn gran golpe que le descalabró mal. De manera que todos aquellos curas fueron por el semejante heridos, qual en la cabeça, qual en el rostro; por lo qual fue neçesario que todos los lleuassen a sus posadas a los curar. Pues echada toda aquella gente arriscada fuera de la sala, se alçaron las mesas y se tornaron los que quedaron a sosegar. Pero como el diablo nunca sosiega de meter mal y dar ocasion a que suçeda siempre peor, suçedio que Cleodemo, padrino, boluiendo a la carta de Etemocles, porque sintio afrontado a Aristeneto y avn a aquellos religiosos que junto a si tenía, dixo: ¿qué os parecede las elegantes razones de Etemocles?
[957] G., torta.
[958] G., el.
[959] G., la.
[960] G., que la carta venia elegante muy cuerdamente escripto y como de letrado.
[961] G., por lo qual.
[962] G., principalmente porque en lo que yo he dicho ninguna injuria le hize, pues de todos es conoçido Etimoclides bien de quantos aqui estan, y no me marauillo que responda por él, pues ambos tienen hecho liga y monipodio en el trato de sus feligreses, y ansi an jurado ambos a dos de no enterrar a ninguno en su feligresia.
[963] G., le dio con la copa de vino en el rostro, que le enuistio todo del, y luego Zenotemides tomó a Cleodemo por la sobrepelliz y le truxo al suelo y hizole dar con el rostro y cabeça en vn vanco, de que mal le descalabró. En fin los frayles y misa cantano y los demas los apartaron, y fue neçesario que Cleodemo se fuesse luego a su casa a curar, y tambien Zenothemides se fue. Pues purgada la casa de todos aquellos arriscados y belicosos capitanes, porque todos fueron de tres recuentros heridos y sacados del campo, como te he contado...