[36] Mondi celesti, terrestri, e infernali, de gli Accademici Pellegrini. Composti dal Doni; Mondo piccolo, grande, misto, risibile, imaginato, de' Pazzi, e Massimo, Inferno de gli scolari, de' malmaritati, delle puttane e ruffiani, soldati e capitani poltroni, Dottor (sic) cattivi, legisti, artisti, de gli usurai, de' poeti e compositori ignoranti. In Venetia. Appresso Domenico Farri. MD.LXXV (1575).

[37] Horas de recreacion, recogidas por Ludovico Guicciardino, noble ciudadano de Florencia. Traducidas de lengua Toscana. En que se hallaran dichos, hechos y exemplos de personas señaladas, con aplicacion de diversas fabulas de que se puede sacar mucha doctrina. (Escudo del impresor.) Con Licencia y Privilegio Real. En Bilbao, por Mathias Mares, Impressor d' el señorio de Vizcaya. Año de 1586. 8.º, 208 pp.

Censura de Lucas Gracián Dantisco: «Por mandado de los señores d' el Real Consejo he visto este libro intitulado Horas de Recreacion de Ludovico Guicciardino, traduzidas de Italiano en Español, y le he conferido con su original impresso en Venecia, y hallo que no tiene cosa contra la fe, ni contra buenas costumbres, ni deshonesta, antes para que vaya mas casta la letura le he testado algunas cosas que van señaladas, y emendado otras, sin las quales lo demas puede passar, por ser lectura apacible, y al fin son todos apotegmas y dichos gustosos, y de buen exemplo para la vida humana, y puestas en un breve y compendioso tratado... (Madrid, 4 de Julio de 1584.)

Licencia á Juan de Millis Godinez impresor (hijo de Vicente) para imprimir las Horas de Recreacion, las quales el avia hecho traduzir. (Madrid, 17 de Julio de 1584.)

Dedicatoria: «A la muy illustre señora dona Ginesa de Torrecilla, muger d' el muy Ilustre señor Licenciado Duarte de Acuña, Corregidor d' el señorio de Vizcaya, Vicente de Millis Godinez, traductor de esta obra».

No hay duda que esta edición es la primera, por lo que dice en la dedicatoria: «y pareciéndome que para sacarle esta primera vez á luz en nuestra lengua vulgar tenia necessidad assi él como yo de salir debaxo d' el amparo de quien las lenguas de los maldicientes estuviesen arrendadas, lo quise hazer assi, por lo cual le dedico y le ofrezco á V. m.».

Es libro raro como todos los impresos en Bilbao en el siglo XVI.

Sobre la familia de los Millis, que tanta importancia tiene en nuestros anales tipográficos, ha recogido curiosas noticias D. Cristóbal Pérez Pastor en su excelente monografía sobre La Imprenta en Medina del Campo (Madrid, 1895). Eran oriundos de Tridino, en Italia, y estuvieron dedicados al trato y comercio de libros en Lyón y Medina del Campo simultáneamente. Guillermo de Millis, el que podemos llamar patriarca de la dinastía española, empieza á figurar en Medina como librero en 1530, como editor en 1540 y como impresor en 1555. Hijo suyo fué Vicente de Millis, librero é impresor como su padre, aunque con imprenta pobre y decadente, que fué embargada por deudas en 1572. Tal contratiempo le obligó á trasladarse á Salamanca, donde trabajó en la imprenta de los hermanos Juntas, á quienes debió de seguir á Madrid en 1576. Allí parece que mejoró algo de fortuna, imprimiendo por cuenta propia algunos libros. Presumía de cierta literatura, puesto que además de las obras de Guicciardino y Bandello llevan su nombre Los ocho libros de los inventores de las cosas de Polidoro Virgilio, pero lo que hizo fué apropiarse casi literalmente la traducción que Francisco Thamara había hecho del mismo tratado (Amberes, 1550) expurgándola algo. De la que tiene el nombre de Millis no he manejado edición anterior á la de Medina del Campo de 1599, pero de sus mismos preliminares resulta que estaba traducida desde 1584. El privilegio de esta obra, lo mismo que el de las Horas de Recreación, está dado á favor de Juan Millis Godinez impressor, que por lo visto disfrutaba de situación más bonancible que su padre. Aparece como impresor en Salamanca, en Valladolid y en Medina del Campo hasta 1614. Á la misma familia perteneció el acaudalado librero de Medina Jerónimo de Millis, editor del Inventario de Antonio de Villegas en 1577.

[38] Añádanse La mayor victoria, El mayordomo de la Duquesa de Amalfi, Los bandos de Sena, La quinta de Florencia, El desdén vengado, El perseguido y alguna otra.

[39] Una de las más apreciables ediciones de las novelas de Bandello fue hecha por un español italianizado, Alfonso de Ulloa, editor y traductor ambidextro. Il primo volume del Bandello novamente corretto et illustrato dal Sig. Alfonso Ulloa. In Venetia, appresso Camillo Franceschini MDLVI, 4.º. Del mismo año son los volúmenes segundo y tercero.