Bien gana gloria, bien consigue fama,
quien por amar á solo su enemigo
de sí se olvida y su salud desama.
TURINO
Al cielo, Filis, quiero por testigo,
Filis hermosa, que me importa amarte
cuando procuro no estar mal conmigo.
BRUNO
Miedos á una, celos á otra parte;
vayan y vengan fáciles antojos,
en cuyo gusto el alma tenga parte.
TURINO
Si para mí nacieron los enojos,
¿cómo podré no sujetar el cuello
al yugo amado sobre entrambos ojos?
BRUNO
Ya que te ves colgado de un cabello
y tu esperanza encomendada al viento,
¿qué piensas ver en recompensa dello?
TURINO