Bernardo.—Muy gran merced es la que me hacéis, y de los primeros que vinieren á mí poder seréis muy bien pagado dellos.
Antonio.—Con esto nos podremos ir, que platicando se nos ha passado el día y yo tengo mucho que hacer.
Luis.—Pues comenzad á caminar, que nosotros os acompañaremos hasta dexaros en vuestra posada.
Finis.
COLLOQUIO
En que se trata lo que los médicos y boticarios están obligados á hacer para cumplir con sus oficios, y así mesmo se ponen las faltas que hay en ellos para daño de los enfermos, con muchos avisos necesarios y provechosos. Divídese en dos partes: en la primera se trata lo que toca á los boticarios, y en la segunda lo de los médicos.
INTERLOCUTORES
Médico, Licenciado Lerma.
Boticario, Dionisio.—Enfermo, D. Gaspar.
Caballero, Pimentel.
Lerma.—Dios dé salud á vuestra merced, mi señor D. Gaspar.
D. Gaspar.—Así haga á vuestra merced para que en tiempo tan necesario no me olvide tanto como hoy lo ha hecho; que si no fuera con la buena conversación del señor Pimentel, que me ha entretenido, muy largo se me hubiera hecho el día, y aun con el señor Dionisio no he holgado poco, porque tiene gran cuidado de visitarme, y cuando los médicos se descuidan, es bien que los boticarios (como uno de sus miembros) vengan á cumplir sus faltas con los enfermos.