Con grandísimo gusto oyeron todos la maravilla que don Álvaro dijo, viendo castigado a don Marcos. Y viendo que don Alonso se prevenía para la suya, trocando su asiento con don Álvaro, hizo don Juan señas a los músicos, los cuales cantaron así:

Visitas de Antón a Menga,

Y en su cabaña también,

A fe si se ofende Gila,

Que tiene mucho por qué.

El anticipar sus quejas,

Señal sospechosa es,

Que quien con darlas previene,

Quiere que no se las den.

Para mostrarse ofendida