Dame el alma, tirano,
Mas ¡ay! no me la vuelvas,
Que más vale que el cuerpo
Por esta causa muera.
Mal haya, amén, mil veces,
Cielo tirano, aquella
Que en prisiones de amor
Prender su alma deja.
Lloremos, ojos míos,
Tantas lágrimas tiernas,
Dame el alma, tirano,
Mas ¡ay! no me la vuelvas,
Que más vale que el cuerpo
Por esta causa muera.
Mal haya, amén, mil veces,
Cielo tirano, aquella
Que en prisiones de amor
Prender su alma deja.
Lloremos, ojos míos,
Tantas lágrimas tiernas,