La voluntad se anegó,

Pues he ganado tibiezas,

Conquistado disfavor.

Satisfizo agradecido,

Mas ¡ay de mí! que fingió;

Que si me amara de veras,

No estuviera como estoy.

Si adoras, tirano dueño,

A la divina Leonor,

Pedir favor es pedir