Hareisme dichoso así.
¡Ay, quién poderoso fuera
De poderos alegrar!
Porque como os supe amar,
Daros contento supiera:
El sol en su sacra esfera
Aun no estuviera seguro;
Y por vuestros ojos juro
Que son en mí sus enojos
Prados de espinas y abrojos,
Hareisme dichoso así.
¡Ay, quién poderoso fuera
De poderos alegrar!
Porque como os supe amar,
Daros contento supiera:
El sol en su sacra esfera
Aun no estuviera seguro;
Y por vuestros ojos juro
Que son en mí sus enojos
Prados de espinas y abrojos,