Mis méritos pocos son:
Así como yo sé amaros,
Supiera si amado soy.
A estos ojos que os adoran,
No los cercenéis, por Dios,
El bien que en veros reciben,
Que es darles mortal dolor.
No soy mío, bella ingrata,
Vuestro soy; si ingrata sois,
Muy presto veréis mi vida