Porque de tu belleza enamorado,

Solo en ti se empleara,

Y a todas las del mundo despreciara:

Ni Juno se ofendiera

Aunque gozarte de su esposo viera.

Dijo, y determinado,

Cuando Isbella del todo ya rendida,

A su cuello ha enlazado

Los brazos, y tomando la medida

Con su boca a su boca,