—¿Qué tiene usted que mandarme?...
—¿Usted es el dueño de la casa que se está haciendo?...
—Sí, señor.
—Hay varios cuartos en la casa.
—Están dados.
—¡Cómo! si no están hechos.
—Ahi verá usted.
—Pero, ¿no habría?...
—Un tercero queda.
—Bueno; he dicho que quiero casa nueva.