Luego se añade: Las vigilias son para Dios, como tambien las oraciones y limosnas. ¡Salud y paz á ti, ó profeta de Dios! ¡Que la misericordia del Señor y su bendicion sean tambien contigo! ¡Salud y paz á nosotros y á todos los servidores de Dios justos y virtuosos! Confieso que no hay Dios sino Dios único: confieso que Mahoma es su servidor y su profeta.

Si la oracion ha de tener solamente dos rikats se reza en la misma postura la siguiente adicion, despues de la oracion que acabamos de poner.

Y confieso que el fué quien llamó á si á Mahoma, y confieso la existencia del paraiso, y la del infierno, y la del Sirat[108], y la de la balanza,[109] y la de la dicha eterna concedida á los que no dudan y que en verdad Dios los resucitará de la tumba. ¡O Dios mio! dá tu salud de paz á Mahoma y á la raza de Mahoma, como has dado tu salud de paz á Ibrahin (ó Abrahan); y bendice á Mahoma y á la raza de Mahoma, como has bendecido á Ibrahin y á la raza de Ibrahin. Las gracias las alabanzas y la exaltacion de gloria sean en tí y por tí.

CONCLUSION Ó SALUTACION.

Sentado, y volviendo el rostro á la derecha y luego á la izquierda se repite á cada lado la salutacion: ¡La paz sea con vosotros!

Lo dicho constituye una oracion perfecta; mas cuando ha de constar de tres rikats no se reza la adicion y conclusion sino al fin del tercero, semejante en un todo al segundo. Si consta de cuatro rikats, al fin del segundo, y omitiendo la adicion, se rezan los dos últimos como los dos primeros; en seguida se añade la adicion y conclusion despues del cuarto.

Al comenzar las oraciones canónicas se hace la convocacion siguiente: ¡Dios mui grande! ¡Dios mui grande! Confieso que no hay otro Dios, sino Dios; confieso que no hay otro Dios, sino Dios; confieso que nuestro Señor Mahoma es el profeta de Dios; Venid á la oracion, venid á la oracion, venid al asilo (ó al templo de la salud), veníd al asilo. ¡Dios mui grande! No hay otro Dios, sino Dios.

Dicha convocacion se hace tambien desde lo alto de los minaretos, cinco veces al dia para llamar á los fieles, ó á lo menos para anunciar al pueblo la hora de la oracion, que puede hacer cada cual donde se halle, escepto la de duhur del viernes, que debe hacerse en la mezquita en comun. A la convocacion de la mañana despues del segundo a-ï-a-el feláh se añade:

Es salátou hhaïróun minn en náoum. La oracion es mejor que el sueño.
Es salátou hhaïróun minn en náoum.La oracion es mejor que el sueño.

El Hombre encargado de gritar se llama el mudden. Hay además otro mudden en la Mezquita, que reza ó canta la convocacion, y Alláhou aki bar, á cada una de las posturas de los rikats, como asimismo la conclusion Assalámou aaléïkom.