Éste es bueno y tiene de anchura de veinte y seis á veinte y siete varas en toda la circunferencia, excepto en la fachada principal que cuenta unas veinte y ocho: su profundidad es de unas ocho varas próximamente: perpendiculares la escarpa y contraescarpa; la primera de buena fábrica de ladrillo y mamposteria, y la segunda revestida y revocada ha muy pocos años. La construccion del foso no data sino de la época del señor D. Felipe V que convirtió este edificio en fortaleza. De contado esta defensa no existia en tiempo de Felipe II aun cuando existiese muro[3], del que se encuentran vestigios, como se ha manifestado, pues cuando se alborotó el pueblo de Zaragoza con motivo de la traslacion de Antonio Perez desde la cárcel de manifestados al Castillo de la Aljaferia, le pusieron fuego por todas partes, rodeándolo mas de tres mil hombres que gritaban, que allí moririan abrasados los inquisidores.[4] Lo cierto es que, segun me han manifestado los ingenieros, en algunas partes del edificio se descubren vestigios de incendio, y se nota el empleo de diversa clase de maderas que las que se usaron en su primitiva construccion.

Mr. Mignet de la Academia francesa en la historia que ha publicado recientemente de Antonio Perez y Felipe II no expresa la circunstancia de que se hubiese incendiado el Castillo, refiriendo tan solo que D. Pedro Sesé habia hecho conducir muchas carretadas de leña con el intento de pegar fuego á la aljaferia[5]. Tampoco Lupercio Leonardo de Argensola en su informacion sobre estos sucesos hace mérito de esta particularidad.

Por un cálculo me parece que éste edificio podra contener ó alojar unas tres mil personas.

CAPITULO TERCERO.

Descripcion especial

de las partes de este edificio: de la antigua mezquita: de la sala de Santa Isabel é inmediatas: inscripciones que se leen en los frisos &c.

Siguiendo la descripcion de las partes de este edificio dirémos, que el paso que sirve de vestíbulo desde la puerta principal al primer patio (el de la iglesia) se halla cubierto de bóveda con un platillo elíptico; el témpano del arco toral menor que da frente á la entrada, está adornado con las armas reales de España: á la izquierda de esta entrada se halla situado el cuerpo de guardia del principal del Castillo, y sobre él en el piso entresuelo al primer desembarco de la escalera que conduce á los pabellones destinados hace algunos años para arrestos, está el aposento del gefe ó gefes de la guardia: tiene rejas que miran al recinto de la Ciudad y otra que dá al patio sobre la puerta del cuerpo de guardia para comunicar á ésta las órdenes con oportunidad. A la derecha de la entrada principal hay un patinel, á donde dan las rejas de algunas prisiones.

PATIO DE LA IGLESIA.