"Numilog es antes que nada una librería en línea de libros digitales", explica Denis en 2001. "Nuestro sitio web está dedicado a la venta online de esos libros: después de haberlos pagado en línea, el cliente los recibe por correo electrónico, o bien los puede descargar del sitio web. También es posible comprar libros por capítulos. Además, Numilog es un estudio de fabricación de libros digitales: hoy en día, los libros digitales no existen dentro de las editoriales, por lo tanto, antes de poder venderlos hay que generarlos, en el marco de contratos negociados con los editores poseedores de los derechos. Esto significa que hay que convertirlos a formatos compatibles con los diferentes 'readers' (software de lectura) del mercado. (…)

Por último, Numilog también se va convirtiendo en difusor. Es importante que estemos presentes en varios puntos de la red para dar a conocer nuestra oferta. Especialmente con los libros, conviene presentárselos a diferentes sitios web temáticos o comunitarios, cuyos centros de interés corresponden a los temas de los que tratan (sitios web de fans de historia, de management, de ciencia ficción…). De esta manera, Numilog facilitará la elaboración de múltiples 'tiendas de libros digitales' temáticas."

Los libros de Numilog están disponibles en varios formatos: formato PDF para la lectura en el Acrobat Reader, formato LIT para la lectura en el Microsoft Reader y formato PRC para la lectura en el Mobipocket Reader.

En septiembre de 2003, el catálogo incluye 3.500 títulos digitales (libros y periódicos) en francés y en inglés, gracias a una colaboración con unos cuarenta editores. El objetivo a largo plazo es "permitir a un público de internautas cada vez más amplio tener acceso progresivamente a bases de libros digitales tan importantes como las de los libros impresos, pero con más modularidad, riqueza de utilización, y menor coste."

Con el pasar de los años, Numilog se convierte en la principal librería francófona de libros digitales, tras la firma de acuerdos con numerosos editores: Gallimard, Albin Michel, Eyrolles, Hermès Science, Pearson Education France, etc. Numilog propone también audiolibros digitales legibles con una síntesis de voz. Por otra parte, se estrena una librería anglófona tras la firma de acuerdos de difusión con varios editores de habla inglesa: Springer-Kluwer, Oxford University Press, Taylor & Francis, Kogan Page, etc. Los diferentes formatos propuestos permiten la lectura de los ebooks en cualquier aparato electrónico: ordenador, PDA, teléfono móvil, smartphone, tableta de lectura, etc.

La sociedad también es prestadora de servicios para las tecnologías DRM (Digital Rights Management), es decir, los sistemas de gestión de los derechos digitales que permiten controlar el acceso a los ebooks sometidos a derechos de autor. Se trata, por ejemplo, de decidir si se autoriza o no la impresión o el préstamo, según las directivas dadas por el gestor de los derechos.

Para Denis Zwirn, entrevistado de nuevo en agosto de 2007, "estamos en una fecha clave en la curva de crecimiento del mercado de los libros digitales, con la combinación de tres factores:

1) El desarrollo de amplios catálogos en línea que suelen proponer funcionalidades de búsqueda en el texto completo, como el de la futura Biblioteca Digital Europea, el de VollTextSuche Online, los de Google y el de Amazon. Tras haber 'sondeado' el contenido de la obra, es natural que el usuario quiera acceder a la totalidad de la obra… en versión digital.

(2) Avances técnicos esenciales tales como la tinta electrónica, que permitiría mejorar radicalmente la experiencia de lectura final para el usuario, por el parecido con la lectura en papel. Me refiero a lectores como el iLiad de Irex o el Sony Reader, aunque también se perfilan otros muchos. Este avance también tiene repercusiones sobre el desarrollo de los nuevos smartphones multifunciones (BlackBerry e iPhone) y sobre los software de lectura cuya interfaz aunque haya sido mejorada se había concebido primero para leer los ebooks en un PC, como Adobe Digital Edition.

(3) Por último, un cambio de actitud fundamental por parte de los profesionales del sector, de los editores, y pronto probablemente también de los libreros. Los editores anglosajones universitarios han abierto un ancho camino que todos los demás están siguiendo, al menos en los Estados Unidos, en Europa del Norte y en Francia: proponer una versión digital de todas las obras. Incluso para los que unos años atrás eran los más reticentes, la cuestión ya no es '¿por qué?', sino '¿cómo?'. Los libreros no tardarán en considerar que la venta digital forma parte integrante de su oficio."