Lucie de Boutiny es la autora de "NON", una novela multimedia iniciada en agosto de 1997 y publicada por entregas por Synesthésie, una revista en línea de arte contemporáneo. Cuenta en junio de 2000: "Mi novela 'NON' es una novela cómica, una sátira de la vida cotidiana de una pareja de jóvenes ejecutivos muy dinámicos. Aunque pertenecen a la élite high-tech de una industria floreciente, 'Monsieur' y 'Madame' son los juguetes de la llamada revolución digital. (…)

'NON' prolonga las experiencias de la novela posmoderna (digresiones como base del relato, polisemia y juegos en torno a los registros del lenguaje naturalista, melodramático, cómico… y los niveles del lenguaje, etc.). Esta estilización extrema permite que la narración tome rumbos inesperados y resulte atractiva para el lector que navega entre relatos múltiples y multimedia, ya que de esta manera el texto escrito en la pantalla se asemeja a un juego y no sólo se lee, sino que también se mira."

Las novelas anteriores de Lucie de Boutiny se han publicado en forma impresa. ¿Son diferentes los trámites con una novela digital? "De modo general, mi humilde experiencia de autora principiante me ha demostrado que no hay diferencia entre escribir ficción para el papel o para el píxel: las dos cosas exigen concentración máxima, aislamiento casi desesperado, paciencia obsesiva para la minuciosa tarea de composición de las frases y, por supuesto, además de la voluntad de hacerlo, ¡hay que tener algo que contar! La diferencia es que con el multimedia hay una segunda etapa que consiste en poner el texto en escena como si éste no fuera más que un guión. Y si no ha habido previamente un verdadero trabajo en torno al lenguaje y a las palabras, todo el grafismo y los trucos interactivos que se puedan añadir parecerán de pacotilla. Otra diferencia es que el soporte modifica la percepción del texto e, incluso, y cabe subrayarlo, cambia de manera sustancial la obra original."

"Apparitions inquiétantes" (Apariciones inquietantes) es otra novela digital que nació bajo la pluma de Anne-Cécile Brandenbourger. Se trata de "una larga historia que se puede leer en cualquier sentido, un laberinto de crímenes, de malos pensamientos y de placeres ambiguos". Durante dos años, esta historia se construye bajo la forma de un folletín en el sitio web Anacoluthe, en colaboración con Olivier Lefèvre. En febrero de 2000, la historia es publicada en versión digital (en formato PDF) por las ediciones 00h00, en calidad de primer título de la Colección 2003, dedicada a escrituras digitales, con versiones impresas disponibles a petición del cliente.

00h00 presenta la obra como "una cibernovela policíaca compuesta de relatos hipertextuales insertados los unos en los otros. En esta saga de corte borgiano la autora maneja hipertextualmente al lector a su antojo, entre personajes sacados de un serial norteamericano y una intriga policial. (…) Se trata de la historia de un crimen y de una investigación; de textos cortos pero de densa factura; un paseo por el imaginario de las series de televisión; una desestructuración (organizada) del relato con esta transposición literaria del zapping; y, por consiguiente, de sensaciones de lectura radicalmente nuevas."

Tras el éxito del libro, las ediciones Florent Massot publican en agosto de 2000 una segunda versión impresa (la primera la publicó 00h00, imprimiendo los ejemplares únicamente a petición del cliente), con una cubierta en 3D, un nuevo título "La malédiction du parasol" (La maldición de la sombrilla) y una maqueta de Olivier Lefèvre que intenta restituir el ritmo de la versión original.

Anne-Cécile relata en junio de 2000: "Las posibilidades que abre el hipertexto me han permitido desarrollar y dar rienda suelta a tendencias que yo ya tenía desde antes. Siempre me ha encantado escribir y leer textos desmembrados e inclasificables como por ejemplo "La vie mode d'emploi" (La vida, instrucciones de uso) de Georges Perec, o "Si par une nuit d'hiver un voyageur" (Si una noche de invierno un viajero) de Italo Calvino, y el hipermedia me ha entregado la ocasión de enfrascarme en estas formas narrativas en total libertad.

Porque para crear historias no lineares y redes de textos que encajen las unas con las otras, el hipertexto es obviamente más apropiado que el papel. Creo que con el tiempo, gracias a mi trabajo hipertextual mi escritura se ha vuelto cada vez más intuitiva. Quizás también más 'interior', más cercana a las asociaciones de ideas y a los movimientos desordenados que caracterizan el pensamiento cuando éste se deja llevar por la ensoñación. Esto se explica por la esencia misma de la navegación hipertextual, por el hecho de que casi cada palabra que se escribe pueda convertirse en un enlace, una puerta que se abre sobre una historia."

En la misma fecha, Lucie de Boutiny cuenta: "Mis 'asesores literarios', amigos que no han sentido el viento de libertad que está soplando en la web, quisieran que ahí me quedara, atrapada en la masa de papel. He decidido desobedecer sólo a medias, y por lo tanto voy y vengo entre papel y píxel. El porvenir nos dirá si he malgastado mi tiempo o si un nuevo género literario hipermedia está a punto de nacer. (…)

Si los escritores franceses clásicos aún prefieren escribir en un cuadernillo Clairefontaine, con su bolígrafo fetiche Bic o Mont-Blanc, y optan por un uso moderado del tratamiento de texto, en vez de trabajar con un ordenador conectado, es porque la HTX (HyperText Literature) necesita un trabajo de creación visual que no corresponde a la vocación originaria del escritor tradicional. Además de las preocupaciones inherentes al lenguaje (sintaxis, registro, tono, estilo, historia…), el tecnoescritor pongámosle esta etiqueta para diferenciarlo también debe dominar la sintaxis informática y participar en la invención de códigos gráficos porque leer en una pantalla también implica mirarla."