En abril de 2010, Apple lanza el iPad, su tableta digital multifunción, en los Estados Unidos con un precio de 499 USD y una librería (iBookstore) de 60.000 libros que crece rápidamente. Un lanzamiento mundial sigue en junio de 2010. Después del iPod y del iPhone, dos objetos de culto para toda una generación, Apple también se convierte en un actor importante en el ámbito del libro digital.

= Perspectivas

Puede ser que la competencia resulte dura dentro de este mercado tan prometedor. Ya veremos a qué modelos darán preferencia los usuarios por su solidez y su peso reducido, por ser económicos y por ofrecer una verdadera "comodidad de lectura", sin olvidar la dimensión estética y las posibilidades de lectura en tres dimensiones.

Según Jean-Paul, webmaster del sitio web hipermedia cotres.net, entrevistado en enero de 2007, "ha habido un adelanto. Gracias a las PDA y a otros aparatos portátiles multimedia, el público se ha ido acostumbrando a manipular pantallas táctiles de dimensión individual (más que cualquier aparato de pago público). El hipermedia se ha convertido hoy día en una evidencia. Ahora les toca a los ingenieros y a los especialistas del marketing ingeniárselas para elaborar un objeto rentable, ligero, atractivo, no demasiado frágil, que ocupe lo mejor posible el espacio que separa las dos manos del terrícola sentado en el autobús o en el WC: la superficie de una hoja A4 en formato italiano, o sea ± 800 x 600 pixeles. Por supuesto, el contenido no estará en 2 dimensiones sino en 3, como los GPS de próxima generación, o las miras telescópicas en la carlinga de un A-Win."

El "papel electrónico" debería llegar pronto, con las sociedades E Ink y Plastic Logic en primera línea para proponernos soportes de lectura flexibles y ultrafinos.

CONCLUSIÓN

[Resumen] En 2010, ofrecer un libro digital como regalo empieza a ponerse de moda, y aún más el hecho de leerlo en un smartphone, prueba de que las cosas han cambiado desde la época en que el pánico se había apoderado de los editores y libreros a finales de los años 1990. Tres palabras parecen esenciales: almacenamiento, organización y difusión. En un futuro próximo, el patrimonio mundial debería estar almacenado en forma digital, con una organización efectiva de la información y una red internet adaptada. De limitada difusión en el año 2000, y luego pariente pobre de los archivos musicales y videos, ahora el libro digital ocupa un lugar respetable junto a la música y las películas.

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Tim Berners-Lee inventa la web en 1990. Cuando Pierre Ruetschi, periodista del diario La Tribune de Genève (Suiza), le pregunta en diciembre de 1997: "Han pasado siete años. ¿Está usted satisfecho de la manera en que ha evolucionado la web?", Tim Berners-Lee contesta que, si bien se alegra de que la información disponible sea tan rica y tan variada, la web aún no ha alcanzado la potencia prevista en el momento de su concepción original. Le gustaría "que la web fuera más interactiva, que la gente pudiera juntar esfuerzos para crear información", en vez de limitarse a consumir la que se le ofrece. La web debe convertirse en un verdadero "media colaborativo, un mundo de conocimientos compartidos".

Esto empieza a concretarse siete años más tarde, con lo que se suele llamar la "web 2.0", un concepto acuñado en 2004 por el editor Tim O'Reilly, quien había escogido este título para una serie de conferencias. La meta de la web 2.0 ya no es sólo utilizar la información, sino también incitar a los usuarios a intercambiar y a colaborar en línea, en blogs, wikis o enciclopedias cooperativas como Wikipedia y Citizendium.