Aunque en algunos sectores este fenómeno pueda generar nuevos empleos – por ejemplo, en el campo de la producción de películas o de los productos audiovisuales–, otros sectores padecen inquietantes reestructuraciones. Estos problemas son tan preocupantes como para haber sido objeto de un Simposio sobre Convergencia Multimedia organizado en enero de 1997, en Ginebra (Suiza), por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Peter Leisink es profesor asociado de Ciencias Sociales en la Universidad de Utrecht (Países Bajos). Explica que la redacción de los textos y la corrección de pruebas suele realizarse a domicilio, lo más a menudo por trabajadores que se han hecho empresarios individuales tras haber sido despedidos, o tras la deslocalización o la fusión de su empresa. Precisa que, "ahora bien, esta forma de empleo se parece más a un trabajo precario que a un trabajo autónomo, pues las personas que la adoptan sólo gozan de una autonomía reducida, y generalmente dependen de una sola editorial."
Michel Muller es secretario general de la FILPAC (Fédération des Industries du Livre, du Papier et de la Communication – Federación de las Industrias del Libro, del Papel y de la Comunicación) de Francia. Explica que las industrias gráficas francesas han perdido 20.000 empleos en diez años, desde 1987 hasta 1996, con efectivos que han pasado de 110.000 a 90.000 empleados. Las empresas elaboran planes sociales costosos para favorecer la recolocación de los empleados despedidos, creando empleos que suelen ser artificiales, mientras que hubiera sido preferible costear estudios fiables sobre el modo de equilibrar creaciones y supresiones de empleos antes de que fuera demasiado tarde.
Walter Durling, director del gigante de las telecomunicaciones AT&T (Estados Unidos), insiste en el hecho de que las nuevas tecnologías no cambiarán fundamentalmente la situación de los empleados en sus empresas. La invención de las películas no mató al teatro, y la invención de la televisión tampoco acabó con el cine. Las empresas deberían crear empleos vinculados con las nuevas tecnologías y proponérselos a aquellos trabajadores que se ven obligados a abandonar sus puestos porque éstos se han vuelto obsoletos.
# Masivas supresiones de empleos
Éstos son argumentos muy teóricos, mientras que el problema es más bien una cuestión de proporción. ¿Cuántos puestos se han creado, y a cuántos trabajadores se ha despedido?
Aparte de algunos casos aislados que las organizaciones de empleadores suelen realzar, la convergencia multimedia provoca masivas supresiones de empleos. En el mundo entero, muchos puestos de baja cualificación técnica son sustituidos por puestos que requieren personal muy cualificado. Los trabajadores poco cualificados son despedidos. Otros reciben una formación profesional complementaria, teniendo a veces que autofinanciarla y que cursarla en su tiempo libre, aunque al final de la formación profesional ni siquiera puedan estar seguros de que los vuelvan a contratar.
Por su parte, los sindicatos preconizan la creación de empleos mediante la inversión, la innovación, la formación para las nuevas tecnologías, la reconversión de los trabajadores cuyos empleos han sido suprimidos, una negociación colectiva justa, la defensa de los derechos de autor, una mejor protección de los trabajadores del sector artístico, y por último, la defensa de los teletrabajadores hasta que sean considerados como trabajadores de pleno derecho.
1997 > UN PORTAL PARA LAS BIBLIOTECAS NACIONALES EUROPEAS
[Resumen] El portal Gabriel –acrónimo de “Gateway and Bridge to Europe’s National Libraries” (Puerta y puente hacia las bibliotecas nacionales de Europa)– ofrece un punto de acceso común a los servicios internet de las bibliotecas nacionales europeas. La idea de un portal común nace en 1994, durante la reunión anual de la Conferencia de Directores de Bibliotecas Nacionales (CENL: Conference of European National Librarians), en Oslo (Noruega). En marzo de 1995, una nueva reunión reúne a los representantes de la bibliotecas nacionales de los Países Bajos, del Reino Unido y de Finlandia, que perfilan un proyecto piloto al que se unen luego las bibliotecas nacionales de Alemania, de Francia y de Polonia. Un primer sitio Gabriel es lanzado en septiembre de 1995. Durante la reunión anual de la CENL en 1996, en Lisboa (Portugal), Gabriel se convierte en un sitio oficial de la CENL, con un nuevo portal trilingüe (en alemán, inglés y francés) lanzado en enero de 1997.