Un giro se tomó este verano. Ahora más de 50% de los/las usuarios/usuarias de la Red viven fuera de Estados Unidos. El año próximo, más de 50% de los usuarios serán no anglófonos. Hace solamente cinco años era un 5%. Estupendo, ¿verdad?
Pero al mismo tiempo Internet se hizo multiforme y exige cada vez más instrumentos competitivos a causa del "enriquecimiento" de los contenidos (o más bien de los contenientes, porque sobre el fondo, el contenido verdadero, no enriquece nada salvo las empresas que los venden). Se necesitan sistemas fuertes, provistos de buena memoria, con microprocesores poderosos. Ahora bien, si la Red no anglófona se desarrolla, se dirigirá en una buena parte a poblaciones que no tienen los medios de conseguir sistemas poderosos, como los últimos programas de computación y sistemas de explotación, ni de renovar y poner a nivel todo este bazar cada año. Además, las infraestructuras de comunicación faltan en muchas regiones fuera de Europa y de Estados Unidos. Hay por lo tanto un problema de ancho de banda.
Lo observo desde el principio de las Chroniques. Algunos corresponsales (África, Asia, Antillas, América del Sur, región del Pacífico) me dicen que les gusta la fórmula de suscripción por correo eléctronico, porque les permite primero recuperar un único mensaje y luego leerlo, informarse, hacer una preselección de sitios que consultarán después. En muchos casos se necesitan optimizar horas de consulta a causa de infraestructuras técnicas bastante simples.
Es, por consiguiente, en estas regiones no anglófonas que reside el desarrollo de la Red. Por lo tanto hay que tener en cuenta las características técnicas del medio de comunicación si se quiere dar con estos "nuevos" usuarios.
Deploro también que se hagan muy pocas traducciones de textos y ensayos importantes publicados en la Red, tanto del inglés hacia otras lenguas como en sentido contrario.
Me explico. Por ejemplo, Jon Katz publicó un análisis del fenómeno de la cultura Goth que impregnaba los autores de la matanza de Littleton, y de la expresión Goth en la Red. La prensa francófona extrae una frase o dos del análisis de Katz, recolecta algunos conceptos, hace un artículo de eso, y es todo. Pero no basta para entender Katz y comprender sus ideas sobre la cultura de estos grupos de jóvenes.
De la misma manera, la novedad de Internet en las regiones donde se muestra ahora, suscita ahí reflexiones que nos serían útiles de leer. ¿Cuándo podremos tener la traducción de pensadores de la comunicación hispanohablante o de otras lenguas?
= ¿Cuál es su mejor recuerdo relacionado con Internet?
No es muy alegre, y no tiene nada que ver con la importante difusión obtenida por las Chroniques de Cybérie a lo largo de los años.
A principios de 1996 recibí un mensaje que decía más o menos esto: "Mi hijo, al principio de sus veinte años, estaba gravemente enfermo desde hacía meses. Cada semana esperaba impacientemente la llegada de su crónica en su buzón electrónico. Como no podía salir de casa, su crónica le permitió 'viajar', abrir sus horizontes, pensar en otra cosa que en su mal. Murió hoy por la mañana. Yo quería simplemente agradecerle de haberle ayudado durante sus últimos meses entre nosotros."