En diciembre de 2006, las colecciones abarcan 90.000 obras digitalizadas (incluso fascículos de prensa), 80.000 imágenes y decenas de horas de recursos sonoros. Gallica empieza la conversión en modo texto de los libros - que primero habían sido digitalizados en modo imagen - con el fin de facilitar el acceso a su contenido así como su indexación en los buscadores.
En noviembre de 2007, Gallica anuncia que se han de digitalizar 300.000 obras adicionales de aquí a 2010. Éstas estarán accesibles en su nuevo sitio web Gallica2, en modo imagen y en modo texto a la vez, lo que en total representa 45 millones de páginas.
1999: LOS BIBLIOTECARIOS SE CONVIERTEN EN CIBERTECARIOS
= [Resumen]
Según Peter Raggett, director del Centro de documentación e información de la OCDE (Organización para la cooperación y el desarrollo económico), entrevistado en agosto de 1999, "para los investigadores, el internet representa una reserva considerable para almacenar información. El problema con el que se enfrentan es el de encontrar lo que están buscando. Nunca antes había habido semejante sobrecarga de datos como ahora se percibe cuando uno trata de encontrar una información precisa sobre determinado asunto utilizando los buscadores disponibles en el internet. A mi parecer, los bibliotecarios desempeñarán un papel importante en la mejora de la investigación y organización de la información en la red. (…) La tarea del bibliotecario consistirá en filtrar la información para el público. Personalmente, cada vez me imagino más como un bibliotecario virtual. Ya no tendré oportunidad de conocer a los usuarios en persona: bastará con que contacten conmigo por correo electrónico, por teléfono o por fax, luego realizaré la búsqueda y les enviaré los resultados por vía electrónica."
= Los bibliotecarios y el internet
La actividad profesional del bibliotecario-documentalista ha sido afectada de lleno por la informática y luego por el internet.
En los años 80, la informática permite a los bibliotecarios sustituir los catálogos de fichas de cartulina por catálogos consultables en pantalla, adoptando clasificaciones alfabéticas o sistemáticas automatizadas. La informatización del préstamo y de los pedidos de libros hace desaparecer los innumerables papelitos y fichas que hasta entonces eran necesarios para las operaciones manuales. La informática en red permite también la gestión de catálogos colectivos que reúnen en la misma base de datos los catálogos de las bibliotecas de una misma región, de un mismo país o de una misma especialidad, facilitando los servicios de préstamo interbibliotecario y la agrupación de los pedidos encargados a los proveedores. Luego las bibliotecas estrenan un servidor de videotex para que los lectores puedan consultar el catálogo a domicilio. Poco a poco estos catálogos se van transfiriendo al internet, con lo cual la consulta resulta más flexible y más atractiva que en el videotex. Además del catálogo online, los sitios web de las bibliotecas proponen un conjunto de documentos digitalizados y una selección de hiperenlaces hacia otros sitios, evitándoles así a los usuarios perderse en la red.
Según Olivier Bogros, director de la Biblioteca municipal de Lisieux (Normandía, Francia), entrevistado en junio de 1998, el internet es "un instrumento de intercambio excepcional entre profesionales (todo lo que transita vía correos electrónicos, listas de difusión y foros) (…). Para las bibliotecas, también es una oportunidad para dirigirse a un público más amplio, y en el caso de Lisieux, al conjunto de los francófonos. Pero no se trata sólo de poner en línea el catálogo. Lo esencial es constituir verdaderas bibliotecas virtuales."
En 1993, Hervé Le Crosnier, profesor en la Universidad de Caen (Normandía), crea la lista de difusión Biblio-fr. Ésta se dirige a los "bibliotecarios y documentalistas francófonos y a cualquier persona que se interese por la difusión electrónica de la información documental". La lista pretende reflejar el punto de vista de los documentalistas francófonos sobre las cuestiones planteadas por el desarrollo del internet, por ejemplo "la difusión del saber, la organización de las colecciones de documentos electrónicos, el mantenimiento y el archivo de los escritos electrónicos". Biblio-fr cuenta con 3.329 suscriptores el 20 de diciembre de 1998 y con 15.136 suscriptores el 20 de abril de 2007. Otra lista de difusión es ADBS-info, administrada por la Asociación francesa de los profesionales de la información y de la documentación (ADBS: Association des professionnels de l’information et de la documentation), con 7.699 suscriptores el 20 de abril de 2007.