Primero negativa: "No – porque de todos modos la escritura es una cuestión muy íntima, un modo de relación que uno mantiene con su propio mundo, con sus seres más próximos y con el allá lejano que se construye, con sus mitos y sus fantasmas, con su cotidiano y por fin, dentro del espacio del lenguaje, con el espacio de su lengua materna. Todas estas razones me incitan a pensar que el hipertexto no afectará fundamentalmente la manera de escribir de uno, bien proceda por toques, por impresiones, o asociaciones, y sea el que sea el soporte, creo que lo esencial se produce casi sin que el escritor se dé cuenta."

Y luego positiva: "Sí – porque es posible que con el hipertexto el acto de creación pueda empezar antes: éste se adelantaría a la actividad de lectura (asociaciones, bifurcaciones, saltos de párrafos) e incluso al mismo acto de escritura. La escritura – esto es significativo con un software como StorySpace – se hace quizás más modular. La meta ya no es tanto focalizarse en la larga horizontalidad del relato, sino en la organización espacial de sus fragmentos, autónomos. Y el trabajo se convierte en un arte de entretejer las unidades entre sí. El otro aspecto vinculado con la modularidad es la posibilidad de presentar escrituras cruzadas, es decir con múltiples autores. De hecho quizás se trate de una metaescritura, que relaciona entre sí las unidades de significado (párrafos o frases)."

Luc añade también: "El hecho de que el internet cubra el mundo entero aprieta los lazos entre individuos distantes y que no se conocen en absoluto. Por lo tanto tenemos que enfrentar situaciones nuevas y eso no resulta nada sencillo: no somos exactamente espectadores, ni autores, ni lectores, ni interactores. Estas situaciones crean nuevas posturas de intercomunicación, posturas de 'espectactura' o de 'lectactura' (Jean-Louis Weissberg). El internet nos obliga a poner en tela de juicio las nociones de lugar, de espacio, de tiempo, de actualidad porque este nuevo medio ya casi no proporciona ninguna perspectiva respecto al acontecimiento sino que se sitúa más que cualquier otro medio dentro del presente en plena construcción. La distancia entre el envío y la respuesta puede ser ínfima, e incluso a veces hasta inmediata (como es el caso con la generación de textos).

Éstos son los aspectos que más se notan y los que más llaman la atención, pero no son los únicos. No hay que olvidar otros aspectos, aún mal definidos, tales como los cambios radicales que se operan a nivel simbólico, representacional, imaginario y más sencillamente en nuestra manera de relacionarnos con los demás. 'Más proximidad' no es sinónimo de mayor compromiso en la relación, lo mismo que 'más vínculos' no implica más relaciones. Tampoco se puede decir que compartamos más desde que hay 'más canales'. Yo sueño con un internet que permita a varias personas escribir a la vez en el mismo dispositivo, una especie de taller de escritura permanente, en donde cada uno podría producir sus escritos personales (este proyecto está a punto de ver la luz), para luego compartirlos con otros autores, y ponerlos en relación dentro de un entretejido de hipertextos y de un espacio común de notas y comentarios sobre el trabajo que se está creando."

El futuro de la ciberliteratura lo va trazando su propia tecnología, como lo explica en agosto de 1999 Jean-Paul, webmaster de cotres.net, un sitio web hipermedia: "Ahora resulta imposible para un(a) autor(a) solo/sola manejar a la vez las palabras, su apariencia movediza y su melodía. Dominar los software Director, Photoshop y Cubase, para citar sólo los más conocidos, era posible hace diez años, con las versiones 1. Pero ya no. A partir de mañana (y temprano), habrá que saber delegar sus competencias, encontrar asociados financieros mucho más pudientes que Gallimard, optar por acudir a Hachette-Matra, Warner, Pentagone, Hollywood. Como mucho, el estatuto de… escribasta? de multimediasta? será el de un videasta, de un escenógrafo, de un director de producto: él es quien se lleva las palmas de oro en Cannes, pero nunca hubiera podido llevárselas solo. Hermana gemela (y no clono) del cinematográfico, la ciberliteratura (= el video + el enlace) será una industria, con algunos artesanos aislados en la periferia off-off (o sea con derechos de autor negativos)."

Algunos meses más tarde, en junio de 2000, Jean-Paul relata lo que aporta el internet a su escritura: "La navegación vía hiperenlaces puede tener una estructura radial (tengo un centro de interés y pincho metódicamente en todos los enlaces relativos a éste), o bien hacerse con rodeos (de clic en clic, a medida que van apareciendo enlaces nuevos, pero con el riesgo de perder mi tema de vista). Por supuesto, ambos métodos también son posibles con el documento impreso. Pero la diferencia salta a la vista: hojear no es lo mismo que pinchar. No es que el internet hay cambiado mi vida, sino mi relación a la escritura. Uno no escribe de la misma manera para un sitio web que para la pantalla, para un guión, una obra de teatro, etc. (…)

Desde entonces, escribo (composición, diseño, puesta en escena) directamente en la pantalla. La etapa 'impresa' de mi trabajo no es la etapa final, el objetivo; sino una forma entre otras, que privilegia la linealidad y la imagen, y que excluye el sonido y las imágenes animadas. (…) La publicación en línea me ha permitido por fin encontrar la movilidad, la fluidez que estaba buscando. En este ámbito la palabra clave es 'obra en progreso', abierta. Creación permanente, a estima, como el mundo ante nuestros ojos. Provisional, como la vida que se está buscando a tientas, que va y viene. Pero por supuesto con el riesgo que subrayan los gutenbergs, los huérfanos de la civilización del libro: ya nada es cierto. Ya no hay fuente fiable, hay demasiadas, y se va haciendo difícil distinguir un sabio de un gurú. Pero el problema concierne el control de la información, no la transmisión de las emociones."

Algunos años mas tarde, en enero de 2007, Jean-Paul vuelve a hacer el balance sobre su actividad: "He ahorrado tiempo. Utilizo menos softwares, y cuando los uso, integro directamente en Flash el resultado. Este programa me asegura un control al 90% del resultado expuesto en las pantallas de recepción (al contrario de aquéllos que prefieren presentar obras abiertas, en las que se busca deliberadamente la intervención del azar o del internauta). Ahora puedo concentrarme en el corazón del problema: la arquitectura y el desarrollo del relato. (…)

Los dos puntos positivos en los próximos tres o cuatro años serán: (1) la generalización de la banda muy ancha (es decir en realidad la generalización de la anchura de banda normal), que me librará de limitaciones puramente técnicas, en particular problemas con el peso y la visualización de los archivos (por fin acabaremos con los historiales de descargas); (2) el desarrollo de la 3 D. Lo que me interesa es el relato hipermedia (= el multimedia + el clic). Las trampas en las que uno puede caer con un relato en 2 D ya pueden ser apasionantes. Con la 3 D, habrá que coger el toro por los cuernos para impedir que el proyecto se limita a una simple proeza técnica, y dejar prioridad al relato."

2005: GOOGLE SE INTERESA POR EL EBOOK