[86] Esto dijo la Reina Isabel á Juan Fernandez de Inciso. En su Crónica general del mismo se refiere.
[87] Yumirí, un estrecho que hace la mar entre la tierra firme y la isla de Santa Catalina, como tiro de canto. Es allí la corriente velocísima al henchir y vaciar de la marea. A la banda del norte está una ensenada grande, que llaman el puerto de Vera, y á la del sur, el puerto de Corpus Christi. En el primero estuvo D. Pedro de Mendoza, en el segundo, Juan Ortiz. Llámase Yumirí, esto es "Boca Chica."
[88] El Padre Fray Juan de Ribadeneira habia venido del Perú por el Argentino, adonde volvió por órden de S. M. con doce frailes.
[89] Cosa muy comun es entre lot Guaranies, que antiguamente anduvo entre ellos predicando un santo hombre, á quien ellos llaman hoy en dia Payzumó, ó Santo Tomé. Yo he visto por propios ojos una piedra, cosa de nueve pies de longitud, y cuatro de latitud, en que están formadas señales y vestigio de pisadas de pié humano: y no son de indios porque ton conocidas las señales de sus pies, por ser tan diferenciadas, como son, de las señales de los pies del cristiano, aunque el pié del uno y del otro esté descalzo: porque los indios tienen los dedos desparramados, y el cristiano juntos, y lo mismo se vé en el negro de Etiopia.
[90] Añapureitá, quiere decir cerro donde el diablo canta: Yo he oido decir á indios, que allí se les aparece el diablo y les canta, y enseña cantares, que ellos rezan cantan á manera de alabanzas: y á esta causa llaman aquel cerro Añapurey á, casi como decir donde el diablo canta, porque añá significa diablo, y pureytá es cantar, y todos los que suben aquel cerro mueren de espanto, excepto los payees ó hechiceros, porque tienen concierto y pacto con el diablo y son sus conocidos.
[91] En este tiempo gobernaba el Conde del Villar, y despachó muchos capitanes al puerto de Arica, y por toda la costa de la mar del Sur, guarneció al Callao, é hizo saber á los vecinos de la tierra, á que acudiesen con sus armas y caballos, las lanzas y con sus arcabuces, los que tienen este cargo: porque tiene Su Magestad dos géneros de soldados asalariados, unos que llaman lanzas, y otros que llaman arcabuces; gana una lanza ochocientos pesos ensayados, y un arcabuz seiscientos, y esto aunque no haya guerras, porque estas situaciones estan apuntadas en la Caja Real, para lo que puede suceder, y así comen estos honradamente, y asisten en la Ciudad de los Reyes.
[92] Gran valor y ardil de las damas de Arica, que de sus tocas hicieron banderas y gallardetes, y de las cañas y bordones, lanzas; con que fingiendo grande aparato, y fuerza de gente, bastaron á lanzar el enemigo del puerto, engañado de la fingida reseña y muestra que ellas hicieron.
[93] Son rescatados de poder de indios D. Diego de Portugal, clérigo, y D. Rullo de Mendoza, y Gonzalo García, á quien yo trage en mi navío por marinero.