LONGFELOW
Este gran poeta norte-americano vió la luz de la vida en 1807; su pueblo era Portland. Fué catedrático en la universidad americana de Cambridge, en la cual sustituyó á un hombre tan eminente como Ticknor. Compartía con su predecesor la afición á las letras castellanas, conocía muy bien el español y tradujo las coplas de Jorge Manrique.
La musa de Longfelow era religiosa, mística, creyente; pero aun así tuvo acentos verdaderamente humanos, conceptos dignos de recordación, notas que vivirán mientras haya poetas en el mundo.
En la América latina, lo mismo que en España, son bastante conocidas las obras del poeta. Sus versos y su prosa han tenido traductores más ó menos felices, entre los cuales figuran Andrade, Mitre, Morla Vicuña, Suárez Capalleja, Baquero Almansa, Llorente, Arana, Izaguirre, Gutiérrez (Don Miguel) y muchos otros que nos sería difícil recordar.
Longfelow cultivó distintos géneros; no brilló en la dramática, pero es digno de plácemes en la novela. Sin embargo, sus grandes y duraderos triunfos los debe á la poesía lírica, en la cual dejó verdaderas joyas literarias.
He aquí los títulos de sus principales obras:
- Ultramar ó Peregrinación allende el Océano (1835), recuerdo de sus viajes por Francia, Italia y España.
- Hyperion (1839).
- Voces de la noche (1840).
- Baladas y poemas (1841).
- El estudiante español, drama (1842).
- Poema sobre la esclavitud (1843).
- Poetas de Europa (1845).
- La torre de Brujas (1847).
- Evangelina y Kavanagh, dos novelas (1848).
- La orilla del mar y el amor de la lumbre (1850).
- La leyenda dorada, drama fantástico (1851).
Publicó además varios dramas históricos de escaso mérito, vertió al inglés con soltura las Coplas de Jorge Manrique ya citadas, y asimismo tradujo la Campana de Schiller, el Caballero Negro de Uhland, el Purgatorio del Dante, muchas baladas escandinavas, diversas odas de Muller, etc., etc.
Viajó por diferentes países, particularmente por España, Italia, Escocia y las márgenes del Rhin. Prefería las comarcas más poéticas, las más románticas, las más fecundas en leyendas, cantares y tradiciones.
Murió en 1883, siendo sentida su muerte lo mismo en Europa que en los Estados Unidos, en el Norte como en el Sur de América.