¡Sólo miro ante mí llanto y dolores!

¡Niágara poderoso!

¡Adiós! ¡adiós! dentro de pocos años

Ya devorado habrá la tumba fría

Á tu débil cantor, ¡Duren mis versos

Cual tu gloria inmortal! ¡Pueda piadoso

Al contemplar tu faz algún viajero,

Dar un suspiro á la memoria mía!

¡Y al sepultarse Febo en Occidente

Feliz yo vuele do el Señor me llama,