Pues ven acá, sota-sacristan de Satanás.

SACRISTAN.

Pues voy allá, caballo de Ginebra.

SOLDADO.

Bueno: sota y caballo; no falta sino el rey para tomar las manos. Ven acá, digo otra vez, ¿y tú sabes, Pasillas, que pasado te vea yo con un chuzo, que Cristinica es prenda mia?

SACRISTAN.

¿Y tú no sabes, pulpo vestido, que esa prenda la tengo yo rematada, que está por sus cabales y por mia?

SOLDADO.

Vive Dios, que te dé mil cuchilladas, y que te haga la cabeza pedazos.

SACRISTAN.