Encubrióse y púsose mi sol detrás de las nubes.
Entra un Zapatero con unas chinelas pequeñas nuevas en la mano; y yendo á entrar en casa de Cristina, detiénele el soldado.
SOLDADO.
¿Señor bueno, busca usted algo en esta casa?
ZAPATERO.
Sí busco.
SOLDADO.
¿Y á quién, si fuere posible saberlo?
ZAPATERO.
¿Por qué no? Busco á una fregona, que está en esta casa, para darle estas chinelas que me mandó hacer.