El Cuatro no lo hará: hable el seor Garay.
GARAY.
Garay no lo hará, no hay que decir.
PAISANO.
No es éste tiempo de rumbos ni alborotos. Hable el mas cercano opositor á esta cátedra de la muerte, y guárdensele sus preeminencias.
SOLAPO.
Por no perder la costumbre antigua que se tiene con los presos honrados, digo asi, que en estos luctos echará de ver voacé que lo sienten sus camaradas. Plega á Dios lo seamos en el cielo. Y mal haya el diablo, que dos sentencias tengo de muerte, ¿por qué no vino la otra, para acompañar á voacé?
PAISANO.
Oh, ¡qué desgraciado ando! ¡Mal haya el diablo, que nos fuéramos de venta en venta, echando una y otra: que fuera para mí de gran contento ir acompañado de un par de consortes como vuesa merced!
SOLAPO.