Basta, de ex illis est.
BENITO.
Basta de ellos es, pues no ve nada.
FURRIER.
Canalla barretina[51], si otra vez me dicen que soy de ellos, no les dejaré hueso sano.
BENITO.
Nunca los confesos ni bastardos fueron valientes; y por eso no podemos dejar de decir: de ellos es, de ellos es.
FURRIER.
¡Cuerpo de Dios con los villanos: esperad!
(Mete mano á la espada, y acuchíllase con todos;
y el alcalde aporrea al Rabelejo;
y la Chirinos descuelga la manta y dice):