ENTREMES
DEL HOSPITAL DE LOS PODRIDOS.[54]
Salen Leiva, el Rector y el Secretario.
LEIVA.
¡Jesus, Jesus! ¡Qué hospital se ha hecho de forma!
RECTOR.
Era tanta la pudricion que habia en este lugar, que corria gran peligro de engendrarse una peste, que muriera mas gente que el año de las landres; y asi, han acordado en la república, por via de buen gobierno, de fundar un hospital para que se curen los heridos desta enfermedad ó pestilencia, y á mí me han hecho rector.
SECRETARIO.
Despues que hay galera para las mujeres y hospital para los que se pudren, anda el lugar mas concertado que un reloj.