¡Que haya mujer de tan mal gusto! Por ésta se debió de decir que hay ojos que de legañas se enamoran.
RECTOR.
¿De qué se pudre este hermano?
SECRETARIO.
Este hermano se pudre de que una dama muy hermosa deste lugar está enamorada de un hombre calvo y que mira con un antojo.
RECTOR.
Pues ¿deso os pudris, hermano? Pues ¿qué os va á vos en que la otra tenga mal gusto?
GALVEZ.
Pues ¿no me ha de ir? Que mas quisiera verla enamorada de un demonio. ¿Por qué una mujer tan hermosa ha de favorecer á un hombre antojicalvo?
RECTOR.