Á un muerto pone temor,
Á un monte, donde á ninguno
Seas hablando importuno,
Vete, pícaro hablador.
SARMIENTO.
Va la mia.
¡Ó tú, que hablaste por veinte,
Y hablaste por veinte mil,
BEATRIZ.
Yo la acabaré, detente:
Á un muerto pone temor,
Á un monte, donde á ninguno
Seas hablando importuno,
Vete, pícaro hablador.
SARMIENTO.
Va la mia.
¡Ó tú, que hablaste por veinte,
Y hablaste por veinte mil,
BEATRIZ.
Yo la acabaré, detente: