Oigan y reparen vuestras mercedes, que no será peor la mia:
Aquí he venido á curar
Una mujer habladora
Que nunca supo callar,
Á quien pienso desde agora
Enmudecer con hablar.
Convídame este señor,
Y comeré con rigor,
Aunque diga su mujer,
Por no me dar de comer,