[2] De paño, ó empañado el rostro.

[3] Dueña absoluta.

[4] Metáfora tomada del juego de naipes de este nombre, especie del que hoy se llama del parar, en el que las dos primeras cartas que se sacan de la baraja junta pertenecen la primera al contrario, y la segunda al que da al naipe, y estas dos se llaman juntas. El que lleva el naipe ha de querer todos los envites que hace el contrario, ó dejar el naipe; y de esto está tomada la metáfora que aquí usa el viejo, y cuya alusion es bien fácil de entender.

[5] Refran que esplica lo poco que suele durar el fervor en algunas personas que entran de nuevo en algun estado, destino ó trato; ó que todas las cosas aplacen y hacen bondad en el principio, pero que pasada la novedad, se mudan ó ceden.

[6] Lo mismo que enhoramala, ó en mala hora.

[7] Frase que se usa para decir que el que en un negocio está á lo favorable, tambien debe estar á lo adverso.

[8] Esto es, hacer un entero y completo uso de todos sus sentidos: metáfora tomada del juego de naipes, llamado quínola, y en que los jugadores brujulean ó rastrean, por ver si tienen quínola, por sola la pinta de las cartas, y sin descubrir estas.

[9] Esto es, de aumentar el número de los mirones ó espectadores del juego, pero que no toman parte en él.

[10] Es el vestido de calle, ó el que se pone para salir á ella, diferente ó mas esmerado que el que se usa para viaje, ó para estar dentro de casa.

[11] Esto es, en nada: me desprecia ó tiene por cosa de menos valer.