Alas pon en los pies y en las espaldas.
Éntrase Vademecum con el capuz, y queda en cuerpo Trampagos.
TRAMPAGOS.
Por Dios que si durára la bayeta,
Que me pudieran enterrar mañana.
REPULIDA.
¡Ay lumbre de estas lumbres, que son tuyas!
Y cuán mejor estás en este trage,
Que en el otro sombrío, y melancólico.
Entran dos músicos sin guitarras.