Mirad quien tiene amartelados: que vale mas la suela de mi botin, que las arandelas de su cuello: otra vez vuelvo á decir, la ventura de las feas.

Entran Quiñones y Solórzano.

QUIÑONES.

Vizcaino manos bésame: usted que mándeme.

SOLÓRZANO.

Dice el señor vizcaino, que besa las manos de usted, y que le mande.

BRÍGIDA.

¡Ay, qué linda lengua! Yo no la entiendo á lo menos; pero paréceme muy linda.

CRISTINA.

Yo beso las de mi señor vizcaino, y mas adelante.