Engarráfela Torote,

Y todos cuatro á la par

Con mudanzas y meneos

Den principio á un contrapas.

Todo lo que iba cantando el asturiano hicieron al pié de la letra ellos y ellas; mas cuando llegó á decir que diesen principio á un contrapas, respondió Barrabas, que así le llamaban por mal nombre al bailarin mozo de mulas:

—Hermano músico, mire lo que canta, y no moteje á nadie de mal vestido, porque aquí no hay nadie con trapos, y cada uno se viste como Dios le ayuda.

El huésped que oyó la ignorancia del mozo, le dijo:

—Hermano mozo, contrapas es un baile estranjero, y no motejo de mal vestidos.

—Si eso es, replicó el mozo, no hay para qué nos metan en dibujos: toquen sus zarabandas, chaconas y folías al uso, y escudillen como quisieren, que aquí hay personas que le sabrán llenar las medidas hasta el gollete.

El asturiano sin replicar palabra prosiguió su canto, diciendo: